sábado, 27 de julio de 2013

Mi hermosa hermana mayor

La vida es una caja de sorpresas y hay que aprovechar los bellos momentos que nos regala día a día.


Mi nombre es Pablo, en la actualidad tengo 22 años, soy un joven común y corriente, con una vida normal, entre los estudios y mi trabajo.
Tengo una linda mujer como enamorada y vivo con una estupenda familia acomodada gracias al esfuerzo de mis padres.
Pero siempre se me viene a mi mente el hermoso recuerdo de las convivencias con mi hermana Laura.
Una bella mujer con cabello rubio muy largo, dueña de un cuerpo estupendo, senos no muy grandes pero bien pronunciados, caderas contorneadas y un culo fenomenal.
Ella es mayor, con seis años de diferencia, pero jamás fue un impedimento para llevarnos muy bien, solos fuimos los dos únicos hijos en mi familia y como yo era el varoncito de la casa era el mimado por mis padres y por lo consiguiente de mi hermana.
Este relato se basa en mis vivencias de niño cuando yo tenía 10 años y mi hermana 16.
A esa edad ya era toda una diosa muy bella, con su cuerpito muy lindo y siempre los vecinitos de la ciudadela en la que vivimos la piropeaban y le daban a entender que querían ser sus enamorados.
Incluso los padres o personas mayores de la cuadra se le insinuaban de forma sugestiva a ver si ella les daba bola. Pero siempre se comportó como una mujer correcta en todo aspecto, pero como es lógico me molestaba que la gente la mirara con malicia aunque al comienzo no me percataba por mi temprana edad, pero más después a medida que pasaba el tiempo me enojaba ver como la molestaban y me demostraba la madurez de ella al saber salir de las situaciones que en otros casos ponían sonrojada a cualquier chica de su edad.

Como mencione antes mis padres nos dieron una buena educación ya que el dinero jamás falto en mi casa por el trabajo que tienen ellos pero así mismo los mantenía ocupados en su profesión.
Eso hacía que nos quedáramos solos y yo como siempre al cuidado de ella, cuando salían a hacer guardia al hospital, no contrataban niñeras, más bien ese dinero se lo daban a mi hermana porque muchas veces le toco dejar de ir a una fiesta por cuidar que no me pasara nada.
Pero ella me decía cuando estábamos solo que no le molestaba para nada estar a mi lado ya que no le daba líos, siempre fui un chico tranquilo.
Desde que tengo uso de razón ella se encargaba de mi aseo personal y cuando me tocaba baño, siempre nos metíamos los dos juntos a la ducha, claro cuando era más pequeño no me percataba lo bella que era y trataba de hacer lo mío, jugar con la espuma del jabón y los típicos juegos hermano a hermana que en su momento fueron inocentes situaciones que no llevaban a más.
Pero mi madurez sexual a poco empezaba a tomar rumbo y la de ella también con más notoriedad por los largos años de ventaja y ya se me empezaba hacer incomodo las entradas al baño junto a ella, eso hacía que me insistiera muchas veces y con su voz de hermana mayor me decía a ver mocoso vamos al baño no seas puerco que ya te toca.
Y jamás olvidare la vez que entrando al baño antes de ir a la regadera ella empezó a desnudarse en mi presencia cosa que anteriormente no lo notaba como esta vez sucedió.

Ya empezaba a verla de otra manera, a esa edad las hormonas se nos suben a diez mil por minuto y empezamos a ver a las mujeres de otra forma, con ella no fue la excepción, inicie viendo ese bello espectáculo que era ver desnuda a mi hermana con malicia, al notar que su cuerpo es delicioso y sentir mi primera erecciones, cosa que al comienzo no le incomodaba en ella para nada, pero hacían que a mí me hiciera sentir de una forma más complicada tratando de evitar que ella lo notara.
Antes ya dentro del baño era ella la que me refregaba el jabón por todo el cuerpo, pero después yo mismo le decía que no lo hiciera que ya estaba grande y que yo mismo me encargaría de hacerlo.
Y como era lógico cuando me enjabonaba el pene tenía una erección, ella solo se reía y no decía nada.
Hasta que un día justo en el momento de entrar al majestuoso baño, ella se desnudó y yo entre primero a la ducha pero ella se quedó un momento en la taza haciendo pipi y me dijo que empezara por mí solo.
Cuando me empecé a enjabonar el cuerpo y llegue a tocarme el pene me di cuenta que podía tocármelo y sentir cosas que ya no eran como antes, fue más fuerte el gustito, cuando sin querer vi a través de la cortina del baño que estaba semi abierta, que ella al levantarse se estaba pasando una toallita húmeda en su vagina, eso me encendió a mil por hora y justo en el momento en el que se levantaba y entraba a la regadera me pillo cuando me refregaba el palo de otra manera que no era la adecuada para una limpieza, era mi primer pajazo que me pegaba en la vida y sin pensarlo dos veces seguí por que la curiosidad y el placer que sentía en ese momento.

Ella por su madurez de joven en desarrollo se percató y de forma disimulada no me dijo nada y espero a que terminara para entrar a la ducha.
Cuando tuve mi primer orgasmo se me vino a la mente mi hermana desnuda y me dio una gran vergüenza al sentir eso por primera vez, ella en cambio entro se bañó y se retiró dejándome solo en la ducha todo enjabonado sin decir una sola palabra.
Cuando quise hablar del tema con ella, al comienzo trataba de buscar la forma sin que notara la forma brusca con la que quiera abordar la situación, ella jamás en principio tomo la iniciativa, me di cuenta que ella esperaba que yo le dijera algo para darme un concejo y cuando ya sucedió lo que era inevitable ella solo me dijo que me quedara tranquilo que es algo normal y que en parte ella se sentía culpable por que ya era hora de darme mi espacio en cosas tan simples como compartir un baño con un familiar.
Desde ese momento ya los duchazos de las tarde eran turnados, primero yo y después ella.
Y cada que podía aprovechando mi privacidad me la corría con muchas ganas, pensando en una película vista, en alguna amiguita del barrio, pero nada se comparaba con el morbo de acordarme el momento en el que lo hice viendo a mi hermana desnuda.
Eso hizo que la buscara más y que viera la manera de pillarla desnuda cuando se cambiaba de ropa o después de haberme duchado, ver como lo hacia ella.
Ella al parecer aprovecho también la nueva situación de bañarse sola y empezaba a tocarse de una manera que al comienzo no sabía que era pero al poco tiempo me di cuenta que ella hacia lo mismo pero como lo hacen las mujeres, masturbarse tocando sus partes de una manera que las lleva a la locura.
Paso el tiempo, yo me la jalaba cuando podía ya que me había echo vicioso a la causa de la paja y ella lo hacía a su manera, ya sea en el baño o en su cuarto.
Con el tiempo le hizo caso a un vecino del sector de mayor edad que ella y por lo que me entere ya se había llevado la virginidad de mi querida hermana, ya que el tipo, cuando nos dejaban solos nuestros padres, mientras yo jugaba en el patio o en mi cuarto él se metía en la habitación de mi hermana y le hacía sentir placer descubriendo un nuevo mundo para ella, yo en cambio me moría de celos de hermano.

Un día mis padres se tuvieron que ir un fin de semana por motivos sociales con unos amigos de ellos, y me dejaron al cuidado de mi linda hermanita.
La muy cachonda ya tenía todo preparado, esperando la llegada del tipo ese y como más ingenuo me dio la comida lo más rápido que podía me hizo cambiar de ropa y me mando a mi cuarto a dormir ya que no deseaba ser molestada.
En eso llego el tipo y empezó la faena y mi hermana directo lo metió en su cuarto sin percatarse que estaba abierta la puerta los dos amantes se daban con todo y yo me quede anonadado viendo como mi hermanita estaba siendo atravesada con el señor pene de mi vecino.
Yo no me enoje más bien me quede callado y me pegue un rico pajazo viendo el espectáculo. Cuando ya estaban para terminar salí corriendo a mi cuarto para evitar que no me vieran. El tipo se fue dejando a mi hermana usada pero satisfecha.

Al siguiente día cuando ya era la tarde noche escuche que mi hermana hablaba por celular con el tipo en cuestión y al parecer esa noche él no podía venir a tener sexo con ella, cosa que la enfureció muchísimo y solo escuche cuando le dijo: espero que tu mujer sea más importante que yo.
Y se metió al cuarto llorando y con una señora rabieta que nadie se la podía controlar, cuando paso más de varias horas me di cuenta que se había olvidado por completo de mi existencia, ya que no me servía mis alimentos que por mi edad tenía prohibido alcanzar la comida de la cocina peor encenderla y muerto de hambre me dirijo al cuarto de ella para que me hiciera el favor de ayudarme con mis alimentos.
Al llegar a la puerta de su habitación mi bella hermana se estaba masturbando en cuatro con varios dedos dentro de su vagina dando su trasero en dirección de la puerta y enseñándome sin querer uno de mis más hermosos recuerdos, ya que era la primera vez que veía la vagina de una mujer en todo su esplendor y más aun siendo tocado con los mismos dedos de ella.
Yo de forma cautelosa me quede en la puerta y me saque el pene para masturbarme con ella, pero quería ver más de cerca cómo era la anatomía sexual de una mujer y cuando me acerque ella sintió mi presencia, se enojó de tal manera que me dijo con una voz histérica: qué carajo es lo que haces en mi cuarto muchacho del demonio, era la primera vez que lo hacía y me puse a llorar como un nene de brazos, eso hizo que bajara la guardia y me abrazo yo quedando con mi pequeño pene colgado fuera de mi pantalón y tocando directamente la desnudez de su vientre.

Me dijo discúlpame Pablito tú no tienes la culpa de nada, seco mis lágrimas y se rio cuando vio mi pequeño miembro casi erecto, me pregunto: ¿me vistes lo que estaba haciendo? porfa no le digas a mis padres lo que ha sucedido en estos días y que ya no lo volvería hacer.
Mi silencio mitad por miedo, mitad por ira la hizo sentir incomoda y me dijo: hagamos algo cuando tú desees me puedes ver desnuda y hacer las cosas que haces con tu pene. Pero yo no le contestaba nada y me repitió no te asustes quédate tranquilo.
Cuando me empezó lentamente a tocar mi pene de una rica manera, que me gustaba más y más, y su cara empezó a cambiar de una manera más sensual y maliciosa.
Cuando me dijo súbete a la cama y ella empezó a quitarme mi pantaloneta y mi calzoncillo de dibujos juguetones y me dejo desnudo a su merced, ella me dijo yo sé que le dirás a mis papas lo que ha pasado pero después de esto no te quedaran ganas de hablar, en mi inocencia yo me esperaba que me diera unas señoras nalgada, cuando me di cuenta que su boca la dirigió a mi pene y lo empezó a chupar de una manera que en ese momento me había olvidado de la paja ya que era otra mejor experiencia, el calor de su boca más la combinación de su saliva hacían que sea más delicioso el asunto y me empezaba a volver loco.
Ella después se acostó en la cama y me dijo ven sube encima mío, yo sin pensarlo me sentía dominado por ella y hacia lo que quería, abrió sus piernas blancas y me puso en medio de ellas con la dirección de mi pene en su vagina.
Con maestría y a la vez con torpeza hizo que mi miembro entrara en su vagina, dándome los mejores segundo de mi vida cuando sentí por primera vez el calor de una mujer eso fue maravilloso y siendo mi maestra me dijo que me moviera de arriba para abajo, yo torpemente lo hacía por mi inexperiencia, pero era lo más rico que estaba viviendo en ese momento. Me llamaron mucho la atención sus senos y por el hecho de ser hombre dejándome llevar por los instintos me los metí a la boca recordando los tiempos de niñez.
A todo eso se juntó el momento cuando empezó a tener mi primer orgasmo dentro de una mujer ella solo me dijo no te preocupes termina adentro mío "yo no sabía lo que era terminar después me entere", y acabe dentro de ella. Cuando se acabó todo me dijo de forma descarada: si tú le dices algo a mis padres yo le diré lo que me has hecho.
Eso me dio susto y se dio cuenta lo cruel que era conmigo y me dio un beso acompañado de sus palabras que jamás olvidare: Yo soy tu primera mujer en este momento no lo entiendes bien pero con el tiempo lo sabrás.

Después de lo sucedido, jamás volvimos a bañarnos juntos, el tipo que se la faenaba nunca más regreso y ella tenía cuidado de no dejarse ver desnuda ni sus sesiones masturbatorias.
Desde ahí solo me quedo el recuerdo de lo sucedido como parte de mi inocencia de niño y cada que me la jalaba me acordaba de ese majestuoso momento, hasta ahora cuando le hago el amor a mi enamorada veo el rostro de mi hermana reflejada en su ser.

Pablo

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...