martes, 12 de mayo de 2015

Una experiencia con mi hija amada (Relato Corto)


Mi nombre es Guillermo y tengo 32 años, tengo una hija que se llama Tatiana que en la actualidad tiene 16 años. Lo primero que tienen que saber es que mi ex-esposa se fue de la casa cuando Tati tenía 9 años y no supimos más de ella hasta hace 3 años que se apareció un abogado para que yo firmara los papeles de divorcio, la relación con mi ex no fue quizás la mejor, éramos novios y por accidente quedo embarazada a los 17 años, nos obligaron a cazarnos y vivimos has los 26 años de nosotros juntos, tuvimos muchas peleas como cualquier matrimonio pero no era para que nos abandonara de esa manera y en especial a su hija.

Después del abandono, no tuve alguna relación seria con otra mujer, tuve varias novias pero nunca duraban al ano la relación, ya sea por mi o por problemas con Tati, ella desde que se fue su madre no confiaba mucho en las mujeres y me celaba mucho.

Comencé a trabajar hace dos años en una agencia de viajes y cuando ya tenía año y medio de trabajar, había logrado conseguir un buen puesto y comenzaron a ofrecerme viajes para que conociera los países y hoteles que ofrecíamos en la agencia.



Un día llegue a casa con muchos folletos y revistas de viajes y le dije a Tati que escogiera algún lugar donde quisiera pasar sus 15 años. Como su cumpleaños cae en vacaciones le dije que nos iríamos dos semanas a celebrarlo.

Ella como es súper viva y sabía que lo podíamos hacer a muy bajos precios y algunas cosas gratis, decidió pasar una semana en un crucero por el Caribe y la otra semana en Punta Cana (República Dominicana).

Apenas salió de clases y empezaron sus vacaciones, le comenzó la emoción porque nos iríamos en 10 días, hablo con sus abuelos (mis padres) y les dijo que este ano quería dinero y como es una consentida ellos le regalaron bolívares (la moneda de Venezuela que es donde vivimos) y dólares para el viaje y le dijeron a tíos y demás familiares lo que ella quería de regalo. Con toda la plata que reunió fue pocos días antes de irnos a comprarse trajes de baño nuevos y vestiditos playeros.

Llego el día en que arrancaba el crucero y nosotros habíamos llegado en la mañana al puerto de salida en Puerto Rico, Tati estaba muy emocionada, apenas pudimos abordar busco corriendo el camarote donde dormiríamos para dejar las cosas y salir a la baranda a despedirse de la gente.

En lo que zarpo el crucero fuimos a dar una vuelta de reconocimiento y después fuimos a comer. El tiempo pasaba muy lento pero nunca nos aburrimos, siempre había algo que hacer, había dos piscinas, una de agua dulce y otra de agua salada. Cuando llego la noche del primer día nos arreglamos porque había una fiesta de bienvenida, cuando ya estábamos agotados por el viaje de avión de la mañana y la caminata de reconocimiento, la piscina y la fiesta, decidimos irnos al camarote a dormir. Tati entro al baño y cuando salió tenia puesto su camisón de dormir, después entre yo y me puse el short con que dormía.

Nos acostamos los dos a dormir en una cama matrimonial de las pequeñas, ya que era un barco y era la que conseguí más barata y como en otras ocasiones habíamos dormido juntos en la casa no hubo inconveniente.


Yo me desperté primero y me metí a bañar, cuando salí mientras me terminaba de vestir, llamaba a Tati para que se despertara y arreglara, se paró de la cama y entro al baño, saliendo al poco tiempo envuelta en la toalla a buscar lo que se iba a poner mientras se calentaba el agua. Cuando termino fuimos a desayunar y después fuimos a tomar sol en la piscina, participamos en todos los juegos que se realizaban y en la noche iríamos un rato al bingo, así que como a las 6 PM nos fuimos a bañar y a vestir. A las 6 comenzamos a jugar y a las 8:30 fuimos a cenar, al terminar la cena fuimos a ver una película que estrenaban y nos acostamos como a las 12 de la media noche.

El tercer día lo pasamos entre piscinas y juegos y en la noche tuvimos una fiesta de disfraces. El cuarto día era el cumpleaños de Tati, cuando nos despertamos la felicite y bajamos a desayunar, la estaba consintiendo más que nunca al ver lo feliz que estaba, al finalizar nos fuimos a la piscina y hablamos de ir a la noche a la discoteca a terminar la celebración.

Al llegar la noche después de cambiarnos entramos a la disco, ella tenía un vestido rojo muy bonito y le pregunte: Bueno señorita que quiere tomar en sus 15 años, me dijo que no sabía y yo le ofrecí champaña para celebrar, al traernos la botella ella me dijo: papi y pediste una botella entera, si sabes que yo no he tomado nunca y además no sé si me va a gustar. Le dije que si no le gustaba me la tomaría yo solo pero no fue así, a la primera copa me dijo que le encantaba, al pasar 5 horas como a las 3 AM nos habíamos tomado 2 botellas y por supuesto Tati estaba súper borracha, ya casi no se podía mantener de pie y abrazada por la cintura y casi arrastrada me la lleve al camarote, cuando llegamos me dijo que estaba muy mareada y que tenía ganas de vomitar, la lleve corriendo al baño pero se terminó vomitando encima, se manchó toda y le dije que se metiera a bañar, pero ni se podía mantener en pie, así que tuve que sentarla en el inodoro para quitarle toda la ropa y meterla en la ducha, cuando la contemple completamente desnuda me di cuenta de que ya no era una niña, tenía unas téticas no muy grandes pero bien redonditas con unos pezones rosados, es flaca con una cinturita mínima y sus caderas empezaron a tomar forma, tiene la cabellera rojiza hasta media espalda y su conejito ya tiene una capa de vellos que se ve que recorto y arreglo para poder usar los trajes de baño diminutos que se había comprado. No pude evitar tener una erección mientras la sostenía y ayudaba a lavar bajo el agua de la ducha y que por suerte no vio ya que ni podía mantener los ojos abiertos.

La seque y le ayude a cepillarse los dientes para que se le quitara el sabor a vómito y champaña, le puse una franelilla sin manga de las mías ya que no encontré su pijama y acostándose no pude terminar de ponerle las pantis y en menos de un minuto ya estaba profundamente dormida, como yo también estaba medio borracho me puse el short y cuando me iba a acostar vi a Tati tirada en la cama y como no la había arropado todavía pude apreciar su cuerpo, al tener mi franela que le quedaba grande se le salían las téticas y como tenía las piernas una arriba y otra bajo de la cama pude ver su conejito y me excite de inmediato, nunca había tenido una erección tan grande, la vi por unos segundos y luego la acosté bien y la arrope para luego acostarme a su lado, no podía dormirme y lo único que tenía en la mente era el cuerpo desnudo de Tati, paso como media hora y no aguante más, me pare, prendí la luz y desarrope a mi hija, le subí un poco la franela hasta su cintura para descubrir su concha y baje los tirante de la camiseta, así tenia a la vista sus meloncitos, luego comencé a acariciar todo su entorno de arriba a abajo, cuando estaba en las piernas se las abrí lo más que pude, luego le comencé a tocar sus blandas téticas hasta que se pararon sus pezones, se los chupe los dos un buen rato, después me situé arrodillado en el piso para quedar a la altura de su abierta rajita, le lamí sus labios vaginales y le chupe su clítoris, luego le metí uno, dos y hasta tres dedos para lograr que acabara y así chupar sus líquidos. No aguantaba más y me hice una paja majestuosa, luego me lave la vestí, la arrope y me acosté satisfecho y así pude dormir, nos levantamos al mediodía ella primero y yo al sentir su entrada al baño, le pregunte como se sentía y me dijo que bien y dándome un beso en la mejilla me dio las gracias por la estupenda noche que había pasado, bueno la de la discoteca porque lo de la cama ni se enteró, me pregunto porque tenía puesta una franela mía y le dije que no encontré su pijama y fue lo que puse después del baño. ¿Baño? ¿Cuál?, el que te ayude a dar después que te vomitaste, papi puedes creer que no me recuerdo de nada de eso, que pena contigo pero gracias y me dio un abrazo y me dijo por eso te quiero mucho, tu siempre me consientes y ayudas en lo que necesite.

Me metí a bañar y como no había puesto seguro a la puerta ella toco y entro diciendo que iba a entrar un segundo, por supuesto le dije, cuando termine ,e seque y salí con la toalla en la cintura y ella quitándose la franela en frente de mis ojos me dijo me voy a duchar y voy a dejar la puerta abierta por si necesitas entrar, yo pensé que sería sin seguro pero la dejo abierta de par en par, yo le dije que no importaba que no entraría mas y ella me dijo que no tenía pena de que la viera si ayer la vi completamente desnuda al bañarla y se metió bajo el agua, cuando salió se terminó de secar afuera y se puso un traje de baño, yo ya estaba vestido por lo que pude disimular la erección que me propino ver y recordar como la tocaba y besaba.

Después de comer fuimos a la piscina y ella empezó a pedir daiquiris pero esta vez con licor ya que me pregunto si tenía algún problema que tomara y mi respuesta por supuesto fue que disfrutara todo lo que pudiera.

En la noche volvimos a ir a la disco, estábamos bailando y tomando unos traguitos hasta que le propuse hacer un brindis con shots de tequila, ella acepto y se lo tomo pero le pareció muy fuerte pero igual le gusto, nos tomamos dos rondas más de tequila y no fuimos porque estábamos rascados, ella más que yo, mucho más.


Nos cambiamos y nos acostamos a dormir, yo espere 30 minutos y ella ya estaba profundamente dormida, me levante prendí la luz y la desarrope nuevamente, le quite la pijama y la panty como pude y la comencé a tocar y a besar por todas partes, yo también estaba sin ropa y con la tremenda chupada que le estaba dando que parecía que le iba a arrancar su botoncito ella empezó a gemir y a suspirar y termino despertándose, me dijo papi me estás haciendo muy feliz eso me encanta, yo me quede petrificado unos segundos hasta que ella me dijo no pares, luego me chupo mi duro miembro hasta que trago todos mis chorros de leche, mientras agarraba fuerzas nuevamente le dije que se lo quería meter hasta el fondo y ella me dijo que sí que quería que yo la desvirgara, me situé encima y apuntando a la entrada de su cuevita se lo fui metiendo poco a poco, ella se quejaba que le dolía pero no ponía resistencia hasta que chocaron mis bolas que fue cuando empecé el mete y saca para así inundarla de mi cálida leche.

Después de esa noche comenzamos a hacer el amor con más frecuencia, terminamos el viaje como si fuera una luna de miel. Lo único que les puedo decir es que amo a mi hija y espero que este amor que yo siento, sea igual al que ella siente por mí y que no lo vaya a cambiar por un muchacho de su edad.

Por boss456 

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