jueves, 18 de junio de 2015

Familia Incestuosa: La soledad de mamá, el primer roce (Relato Largo)


Hola mi nombre es Víctor, en la actualidad tengo 23 años, estudio en una universidad prestigiosa de la ciudad de Toluca y vivo en un fraccionamiento que lleva por nombre “La Virgen”, irónico pues si…

Lo que voy a relatarles es como me convertí en el amante de mi Madre por principio de cuentas y de mis dos hermanas, para terminar de rematar las cosas. Mi madre lleva por nombre Citlalli quien actualmente tiene 40 años cumplidos, mis dos hermanas son mellizas, Tania y Brenda, quienes actualmente tienen 22 años cumplidos.

Todo comenzó con el divorcio de mis padres, hace ya 6 años, debido a que papá tenía otra familia en otra ciudad de la república, por tal motivo mamá cayó en una depresión muy grande, teniendo como resultado su descuido personal y emocional, a los 34 años de edad Citlalli mi madre pesaba casi 90 kilos, con apenas 1.56 de estatura. Mis hermanas y yo intentamos por todos los medios sacarla del hoyo, pero ella parecía que no quería salir de todo lo que el divorcio y la traición de papá le habían dejado a cuestas. 


El primer año después del divorcio mamá se la pasaba acostada casi todo el día, se aseaba poco y siempre parecía una indigente, por las ropas que usaba. Eso tuvo como resultado el que lo hombres no se fijaran en ella, la mujer que en mi infancia me parecía las más hermosa del mundo, ahora me resultaba una desconocida por completo.
Hasta que a principios del segundo año desde su divorcio, la intervención de mi Tía Rocío, lo cambio todo por completo, La Tía Chío como la llamamos de cariño, es la hermana mayor de Citlalli mi madre. Ella jugo un papel muy importante en ese pasaje negro de la vida de mamá, ya que fue quien la llevo a rastras al médico y la puso hacer ejercicio. Con lo que en menos de un año mamá logro perder 30 kilos, con lo que la mujer que yo recordaba regreso de entre los muertos, aquella apariencia avejentada y maltrecha fue sustituida por una mujer delgada y con curvas prominentes. Con lo que mi manera de verla comenzó a cambiar, por completo…

Citlalli mi madre, en la actualidad pesa 60 kilos, como ya dije mide 1.56 de estatura, tiene cabello castaño obscuro ondulado hasta la mitad de la espalda, su cara es ovalada y sus facciones volvieron a ser definidas, una nariz respingada, ojos grandes y redondos color café, boca mediana con labios delgados, pero lo que más resalta en la actualidad son esos senos enormes que posee, siendo talla 36DD en brasier, un culo mediano y paradito, piernas cortas pero musculosas.
Con el regreso de la mujer atractiva que mamá es, en mi comenzó a surgir cierto deseo por ese cuerpo que miraba todos los días en casa. A veces fantaseaba con poseerla pero el miedo me ganaba y terminaba por olvidar esas fantasías, con forme el tiempo fue pasando las ganas y deseos de cogerme a mi madre, aumentaban. En innumerables ocasiones los hombres por la calle la miraban con deseo y uno que otro se animaba a decirle guarradas. Pero mamá se mantenía firme y jamás hizo por corresponder a dichos a lagos o vulgaridades.
El tiempo pasó y llego el tercer año después del divorcio, mamá cada día se sentía y se veía mejor, era excitante mirarla durante sus secciones de ejercicio en casa o mirar su bue culo y tetotas cuando se inclinaba para tomar algo del refrigerador o un estante.

Una tarde al regresar a casa, mire a mamá tomando agua en la cocina, después de una sección de bicicleta fija, su cabello al igual que su cara y pecho se notaban empapados, al entrar a la cocina me percate de algo que hizo endurecer mi pájaro, su entre pierna y trasero estaba igual de mojados que el resto de su cuerpo, sabía que la enorme erección que se formaba debajo de mis pantalones, sería imposible de ocultar uno segundos después por lo que me di la vuelta e hice que tomaba algo del refrigerador.
- Que paso papi?... ¡como te fue! – dijo mamá –
- Bien ma, Todo bien! – respondí –
La imagen mental del cuerpo de mamá completamente desnudo y cubierto de sudor, no desaparecía de mi mente. Gire al tiempo en que mamá salía de la cocina y lo inevitable sucedió.
- Vic! En que estás pensando, papi? – exclamo mamá –
- Porque ma? – pregunte extrañado –
- Pues mira nada más ese bulto en tus pantalones! – dijo señalando mi entre pierna –

Me sentí avergonzado y no supe que responder.
- Jejeje! Mi niño ya no lo es tanto! Uuuhhmm!! – suspiro mamá y subió las escaleras –
Esa misma tarde mientras me duchaba fue la primera vez que me masturbe pensando en mi madre. Días más tarde mientras estaba con dos amigos jugando videojuegos, mamá entro sin avisar a mi habitación, los ojos de mis amigos se abrieron de golpe al ver el cuerpo de mi madre enfundado en unos pants de lycra negros, los cuales se ajustaban perfecto a sus curvas, un top deportivo color verde el cual dejaba poco a la imaginación. 
- Vic! Voy a estar haciendo ejercicio, en el cuarto de arriba, ok… se portan bien niños he! – dijo mamá y cerró la puerta –

Mis amigos tragaban saliva muy rápido, debido a la excitación que mamá les había provocado. Casi una hora después de que mamá entrara a la habitación, tuve ganas de ir al baño, por lo que deje a mis amigos en mi habitación a solas. Fui al baño y a la cocina por unos jugos, al regresar y antes de entrar a la habitación pude escuchar a mis amigos hablar de mamá y mis hermanas pero no de manera normal si no sexualmente, cosas como:
- Wey no mames que buenota está la mamá del Vic! Viste esas tetotas? No mames que ricas y ese culito parado, mmm!! Se lo mamaba hasta dejárselo irritado!
- Si no mames, esta de lujo la doña! Esas tetas para una rusota hasta moquearle la jeta!
- Y sus hermanas wey! Pinches flacas sabrosas! Si me cojo a la que me dejes!
- La neta, la neta está más buena la mamá que las hijas, wey!
- Pues yo si me las cogía a todas… 
- Eso si, te imaginas como la ha de mamar? Como ha de mover ese culito sabroso encima de la verga!... uy! Y no tiene viejo verdad wey?...
- - pues no que yo sepa?... se me hace que se la anda cogiendo el Vic!...
- Jajajajajajaja! Jajajajaja! No mames! Jajajajajaja!

Decían los dos, lejos de molestarme sus comentarios a cerca de mi madre y hermanas, hicieron volar mi imaginación, comenzando a fantasear de nuevo, imaginaba como seria si mamá me chupara el pájaro, o se montara en él.
Poco duraron las fantasías, ya que de pronto la voz de mamá dijo.
- Vic! Estas bien papi? Te ves algo raro!
Regrese a la realidad de golpe, gire la cara para ver a mamá, la imagen que mis ojos veían como siempre no tenía precedentes, su cuerpo empapado de sudor, su cabello recogido en una coleta, mientras se secaba con una toalla.
- Sí, estoy bien ma!... – respondí tartamudeando –
- Pues no me lo parece! Te vez raro! En fin! – dijo entrando a su habitación –

Mis amigos se marcharon horas más tarde no sin antes revisarle la carrocería a mi madre de nuevo. Esa misma noche mientras cenábamos no pude dejar me observar a mamá, de manera deseosa, por la noche me masturbe pensando en ella hasta que el pájaro me ardía por lo irritado, en todo momento recordando algo que mis amigos dijeron, “se me hace que el Vic se la chinga”. Pero como hacer para lograrlo, como una mujer hecha y derecha, se fijaría en un jovencito con apenas 19 años en ese entonces. 
Por si no lo había mencionado, mi familia posee un negocio de ropa deportiva y suplementos deportivos del cual nos encargamos todos, aunque la mayor parte del tiempo lo hace mi madre. Cierta tarde era mi turno de quedarme con mamá en el local, por lo que al salir de la escuela me dirigí a encontrarme con ella, al entrar por el cancel la mire detrás del mostrador.
- Hola ma! Ya estoy aquí! – dije saludándola –
- Hola papa! Como te fue en la escuela? – respondió –
- Bien ma! Necesitas algo? – pregunte acercándome al mostrador –
- Ah! Si que crees que este mugre teléfono sigue desconectándose a cada rato! – exclamo señalando debajo del mostrador –
- Déjame echarle un ojo! – respondí dejando mis cosas en una pequeña bodega –


Me acerque al mostrador mientras mamá aún seguía de pie haciendo cuentas, lo que vi cuando me puse detrás de ella fue una de las mejores imágenes de mi vida. Su trasero paradito siendo apretado por unos jeans color negro, me quede mirándolo unos segundos hasta que mamá giro un poco y mirándome dijo.
- Que pasa? Te quedaste mudo? O qué?
Me despabile de inmediato pero no pude enfocar mi vista en esos dos melones que dios le dio. Ella lo noto y exclamo.
- Víctor! Despierta papa! Ya! Ándale revisa ese teléfono!
Sin ningún argumento valido me di a la tarea que me había asignado mamá, pero note que se dio cuenta de mis miradas a sus lolas gordas. Porque mientras me agachaba para revisar la roseta telefónica, movió la cabeza y una sonrisa pícara se dibujó en su rostro.
Al ponerme en cuclillas a un lado de mi madre sus nalgas quedaron justo frente a mí, revise la roseta telefónica, sin perder oportunidad de mirar las nalgas de mamá, el pájaro se me puso duro poco a poco fantaseando con darle una nalgada o sobárselas un poco. Mamá me miro de reojo percatándose en varias ocasiones de lo que hacía ahí abajo.
- Ya está listo necesito hacer una llamada! – exclamo –
- A ver prueba ahora! – dije mirándola según a los ojos pero lo que en verdad miraba eran esos melonsotes que sobresalían cubriendo parte de su rostro –

Mamá asintió con la cabeza y fue entonces que me levante de ese lugar, me puse a acomodar unas cajas de zapatos deportivos en los anaqueles, después entre a la bodega para tomar algunas cosas para acomodarlas, al salir mamá entraba, sus gordos y firmes melones se embarraron por completo en mi abdomen, los ojos de los dos se mostraron titubeantes, sin saber que hacer los dos nos zafamos como pudimos.
- Chamaco! Porque no te fijas! – exclamo mamá –
- Perdón! Ma! Lo siento! – dije apenado y muy excitado –
Cada quien se distrajo como pudo, pero en mi mente solo podía recordar la lo firmes que eran sus pechos. Mamá hizo su llamada, para después salir de detrás del mostrador, y caminar hasta donde estaba. Al llegar me ayudo con las cosas que había que acomodar, yo me encontraba arriba de una pequeña escalera de aluminio para alcanzar los ganchos superiores. Mamá me pasaba las cosas que había que colgar, cada vez que toma una de sus manos miraba la separación de sus tetas las cuales se mostraban por lo abierto de su blusa a cuadros. 
- Deberías de buscarte una novia! – exclamo mamá –
Aquello me saco de onda.
- Porque lo dices ma? – pregunte –
- No te hagas, mira nada más otra vez andas pensando no sé qué cosa y tu amigo ya despertó! – dijo refiriéndose a la erección que se formó en mis pantalones –

Mire hacia mi entre pierna y pude comprobar que era cierto, muy apenado termine de acomodar la mercancía y baje de inmediato de la escalera. Mamá volvió detrás del mostrador y siguió con las cuentas, apuntes y atención a los clientes. Yo me hice pato en el baño y en la bodega hasta que llegó la hora de cerrar, coloque la alarma y los dos salimos del local.
De regreso a casa ninguno de los dos dijo nada, ni siquiera podíamos sostenernos la mirada. Esa noche algo cambio, ya que mamá durante la cena no dejo de mirarme como intentando averiguar algo más.
Nos fuimos a dormir a eso de las 22:30 horas, pero ya entrada la madrugada no pude aguantar las ganas de orinar, así que Salí al baño, después de tirar lo que me sobraba volví a mi habitación, pero un ruido en la planta baja me hizo bajar con temor las escaleras, al llegar al último escalón mire la silueta voluptuosa de mamá frente a la ventana que da al patio trasero, una humareda salía de su boca, mamá estaba fumando, hacía años que no lo hacía, porque ahora. 
- Ma?... – dije llamando su atención –
Mamá volteo sin reparos me miro por un segundo y siguió fumando.
- Que paso? Te desperté? – respondió –
- No, más bien me asustaste! Pensé que se había metido alguien a la casa! – dije susurrando –
- Lo siento cariño! No era mi intención! Es solo que se me antojo un cigarrito y no podía dormir – respondió mamá –

Ella termino su cigarro y camino hacia mí. No pude creer lo que vi, mamá estaba vestida solo con una calzón tipo bóxer ceñido a sus nalgas y una playera de algodón vieja, la cual se levantaba por sus gordas tetas.
- Vamos a dormir, papi! – dijo tomándome del brazo y deteniéndome para que ella subiera primero –
El vaivén de sus nalgas al subir las escaleras era lo más divino del mundo. Sin soltarme la mano me llevo hasta la entrada de mi habitación, me beso la mejilla y entro a su habitación. Sentí que lo había hecho a propósito para que viera su culo al subir las escaleras. A la mañana siguiente mientras me encontraba en el baño orinando plácidamente, la puerta se abrió abruptamente al mirar de quien se trataba lo que vi me sorprendió por completo. Era mi mamá la que entraba al baño, por unos segundos me mantuve en la posición en la que estaba, los ojos de mamá se centraron en mi pájaro, hasta que gire para cubrirme.
- Maaa!!! Está ocupado!! – dije –
- Perdón, perdón!! – exclamo –

Cerro la puerta, dejándome solo. Me duche, vestí y baje para desayunar antes de irme a la escuela, durante el mismo mamá no me sostenía la mirada al referirse a mí. Toda la mañana no deje de pensar en que tanto había visto mi madre. Por la tarde no me tocaba ir al local, así que volví a la casa dormí casi toda la tarde, desperté cuando el teléfono de la casa sonó. Baje a la cocina para tomar algo de beber y me senté en la sala, la imagen de las tetas de mamá y sus nalgas de un día anterior y el recuerdo de sus mirada clavada en mi pene, no salían de mi mente, comencé a preguntarme porque había entrado al baño si ella tiene el suyo en su habitación, todo eso me puso caliente y provoco que me dieran ganas de jalármela ahí mismo. Y cometí un error garrafal, o tal vez no. Me baje los pantalones y la ropa interior hasta los muslos, comenzado a masturbarme poco a poco. Pasados unos 10 minutos mi pene estaba a tope, mi mano lo frotaba con ganas de querer arrancarlo de mi cuerpo, mientras miraba unas fotos de las tetas y el culote de mamá en mi celular, por lo que perdí la noción del tiempo y espacio. 
No note que la puerta de la cochera se abría, indicando que mamá había llegado a casa, lo que me hizo volver a la realidad fue el sonido de la puerta de entrada cerrándose, abrí los ojos y mire a mamá, recargada sobre la puerta mirándome no sé si atónita o indignada.
- Víctor!! Que chingados haces! Vístete ya que tus hermanas vienes detrás de mí! – susurro molesta –

De inmediato me subí los pantalones y escape a mi habitación, de la que no Salí el resto de la noche. No podía dormir recordando la cara de mamá, al verme sentado con el pito de fuera totalmente erecto y dándole su merecido. De momento recordé que había olvidado mi celular en mi huida. Dios la muerte estaba cerca, si mamá se daba cuenta de sus fotografías en top deportivo o su culo en leggins, jeans y lycras me mataría. Cerca de las 12:30 de la madrugada unos ligeros golpecitos en la puerta hicieron saltar mi pecho. 
- Si? – exclame –
- Abre la puerta! – dijo la voz de mamá molesta –
No me quedo más remedio que abrir la puerta o era capaz de tirarla. Al hacerlo sus ojos mostraban la furia de dios, sus mano extendida me entregaba mi celular.
- Mañana mismo quiero hablar contigo! Te pasaste de la raya niño! – dijo susurrando, dio vuelta y entro a su habitación –
No pegue el ojo en lo que resto de la noche. Por la mañana al bajar a desayunar mamá ni siquiera me dio los buenos días. Ese día por la tarde me tocaba estar con ella en el local, sabía que era mi fin. Llegue al local después de las 3:30 p.m. al entrar mamá hablaba por teléfono, al verme termino la llamada diciendo.
- Ya llego, te llamo después!

Deje mis cosas en la bodega como habitualmente hago. Al salir la mano de mamá detuvo mi camino haciendo entrar de nuevo a la bodega.
- Víctor! En que estabas pensando? Carajo, entiendo que explores tu sexualidad, pero no en plena sala! – arremetió mamá –
No supe que contestar, es más que podía decir, baje la cabeza y me concrete a escuchar.
- Que hubiera pasado si en vez de ser yo la que entrara, hubiera sido una de tus hermanas? Uh? Te pusiste a pensar en ello? – siguió diciendo ella –
- Y puedes explicarme porque demonios tienes fotos de mis nalgas y chichis en tu celular? – exploto mamá –
La vida llegaba a su fin, pero de pronto algo en mi cabeza se enchufo y me dije que si me iba a matar por lo que había hecho que lo hiciera con provecho. Así que respondí.
- Me gustas mamá! Te deseo cada día mas! Eres la mujer de mis sueños y no te cambiaría por ninguna niña de mi edad! Veo que has estado muchos años sola, desde el divorcio con papa, me doy cuenta que te falta un hombre, te he escuchado varias veces masturbarte en tu habitación, creo que eres un mujer desperdiciada, y me encantaría ser el hombre que te haga feliz! 

Desde hace mucho investigo en internet sobre relaciones entre madres e hijos, para saber si lo que siento por ti estaba mal! Pero me di cuenta que no soy el único, hay mucha gente que lo hace y no solo con su madre, existen toda clase de mesclas raras! Quien mejor que yo, que te conozco de toda la vida para reemplazar a papá! – dije sin parar –
Al terminar cerré los ojos esperando la bofetada, pero esta no llego. Al abrir los ojos mire a mamá recargada en la puerta de la bodega con los ojos llenos de lágrimas y una mano en la boca. No dijo más y salió de la bodega. Tome mis cosas avergonzado y triste y Salí del local, mamá ni se dio cuenta de mi partida, estaba catatónica. Vague por la ciudad hasta entrada la noche. Regrese a casa casi a las 12:00 a.m., mamá me esperaba en la sala de la casa con todas las luces apagadas. De inmediato me pidió.
- Siéntate aquí! Tenemos que hablar! – así lo hice sabiendo que ya no había más que decir –
- Mira Vic! Entiendo por lo que estás pasando, normalmente los hombres sienten que se enamoran de sus madres, porque son las primeras mujeres en sus vidas! Pero lo que me dices suena a locura! Papi! Date cuenta lo que me pides es una locura! Soy tu madre, te traje al mundo, podrías tener una relación con la chica que quisieras! Porque fijarse en un vejestorio como yo! Cariño, no puedes pretender que salte a tus brazos sin más, te has puesto a pensar que pasaría si tus hermanas, tu padre, tus abuelos, tus tías, se enteran de una locura como esta?... no verdad?
- Ahora, cuanta experiencia puedes tener, como hombre para satisfacer a una mujer de mi edad, si, talvez seas más viril que los hombres de mi edad, pero no creo que me aguantes el paso sexualmente hablando!

Mamá me tenía confundido, por un lado me decía que eso era una locura y por otro me hablaba de sexo con ella.
- No niego que tienes razón, en una cosa; he estado sola muchos años, sin un hombre a mi lado, y si tengo necesidades como cualquier mujer. Pero Vic! Lo que me pides es una locura! – sentencio mamá –
Tome valor y respondí.
- Primero, que nada quiero aclarar que para mí no eres un vejestorio, o algo parecido, eres una mujer hermosa, segundo, si esto te parece un locura por completo, porque nunca me llamaste la atención las muchas veces en que me sorprendiste mirándote las chichis o las nalgas, porque me hablas de que no podría satisfacerte sexualmente si no lo estuvieras meditando o al menos lo hubieras contemplado? – finalice mi argumento –
- No lo sé Vic! Debo admitir que todo esto es raro y estoy confundida, por lo pronto deja la idea de irte de la casa y ve a dormir. Hasta mañana! – dijo mamá subiendo las escaleras –

Durante casi dos semanas no hubo mayor palabra que los buenos días o alguna petición de ayuda mientras estábamos en el local. Pero eso si mamá se la pasaba hablando por teléfono por mucho tiempo con alguien, eso me tenía nervioso, ya que podría ser algún galán que la pretendía en secreto y mis ideas de ser el hombre de su vida se desvanecían. Un domingo por la tarde mientras mis hermanas habían salido con sus amigas y yo estaba encerrado en mi habitación, el timbre sonó, al asomarme por la ventana para ver quién era, pude ver a una amiga de mamá cargando una caja de galletas, mamá le abrió la puerta y la hizo pasar. 

Me quede en mi habitación ya que no me sentía de ánimos para bajar a saludar. Habían pasado más de una hora desde el arribo de la amiga de mamá a casa, yo tenía hambre y sed, por lo que me vi obligado a bajar a la cocina, al escucharme bajar las escaleras las dos cambiaron la conversación rápidamente y al verme se quedaron en silencio. 
- Hola buenas tardes Sofí! – dije saludando a la amiga de mamá –
- Hola Vic! Como estas? – respondió –
La mirada que Sofía me dedico por unos segundos, me hizo sentir incómodo. Mamá ni me volteo a ver. 
- Bien gracias, solo vine por un sándwich y algo de tomar, no las interrumpo mucho tiempo! – dije apresurándome en mis labores –

Las dos permanecieron en silencio y el ambiente se tornó tenso, Salí de la cocina despidiéndome de Sofía con un beso en la mejilla, al tiempo en que miraba a mamá buscando sus ojos, ella me miro de forma rara, Salí y volví a subir las escaleras. Pero no sin antes sospechar que la plática tenía que ver conmigo, así que inteligentemente hice como que entraba a mi habitación y sin las sandalias de baño que me delataban regrese hasta el descanso de la escalera. La charla se reanudó pocos segundos después.
- Sofía: pues mira Citlalli, sé que todo esto es muy confuso, si lo sabré yo! Pero no tienes que verlo como algo malo! – dijo la amiga de mamá –
- Mamá: no se Sofí! No niego que me siento muy sola, y saber que mi hijo me ha escuchado mientras me masturbo por las noches! Hay dios me tiene muy sacada de onda! 
- Sofía: dime la verdad! Te sientes atraída hacia tu hijo? En alguna manera?
- Mamá: la verdad, hasta hace unos días siempre lo vi como mi hijo, pero después de verlo con la verga de fuera, la primera en su estado pasivo y la segunda en todo su esplendor, ya no sé, es guapo, debo admitir que me recuerda mucho a su padre de joven, ya no sé si lo quiero como hijo o como hombre! 
- Sofía: perdón por la tontería que voy a decir pero al menos tiene con que quererte? Jijiji!!!
- Mamá: y de sobra! Jajajajajajaja! La tiene más grande y gorda que su padre! Hay dios que estoy diciendo!
- Sofía: pues qué esperas mujer, que te importe un carajo lo que te dice tu cabeza, se feliz! Y muy cuidadosa, eso sí! Mírame a mi llevo más de 6 años con mi sobrino y nadie se ha enterado!
- Mamá: hay dios! En serio? Debo decirte que en las últimas semanas y después que vi a Vic, con la verga de fuera en plena sala, me he masturbado pensando en ese miembro joven y viril, varias veces!
Era suficiente, no había que saber más, sabía que mamá fantaseaba conmigo como yo con ella. Subí a mi habitación y me sentí más tranquilo. También me asombre de la confesión de Sofía, cogía con su sobrino desde hace 6 años, wow!...

Sofía se marchó una hora más tarde, sin despedirse de mí. Ahora solo me quedaba esperar a que mamá tomara una decisión o atacarla cuando menos se lo esperara y ver qué pasaba. Y sobre mi pájaro, nunca me había interesado medírmelo hasta ese día, y el resultado fue 19 cm. De largo y 5 de ancho. La semana siguiente, las cosa o al menos la comunicación mejor entre mamá y yo, llego el viernes y me tocaba estar con ella en el local. Llegue temprano a eso de la 1:00 p.m. ya que las últimas tres horas se cancelaron en la universidad. Mamá atendía a un cliente, deje mis cosas y me quede detrás del mostrador.

- Como te fue? – dijo mamá después de que el cliente se marchó –
- Bien ma! Gracias! – dije respetuosamente –
- Ok qué bien! Me respondes algo? –pregunto –
- Claro! Dime? – revire –
- Cuantas veces has tenido sexo o has hecho el amor? – pregunto sin titubear –

Me quede helado por unos segundos y respondí.
- Hasta el día de hoy 6 veces y fue solo sexo! Tres con amigas y compañeras de la uni, y tres más con Yadira… - conteste –
- Yadira, la hija de Juan el amigo de tu padre?... wow!!! Vaya gustitos!!! – dijo en broma –
Al tiempo en que daba media vuelta y se adentraba en el baño. Después de eso mamá entro a la bodega, tomo la escalera y nuevos modelos de zapatos deportivos que acaban de llegar para colocarlos en los exhibidores, llego hasta donde los tenía que colocar al tiempo en que decía.
- Me ayuda, Vic!

Camine hasta su lado, ella subió a la pequeña escalera ayudada por mi mano. Uno a uno le fui pasando los zapatos deportivos para ser exhibíos. Casi estaba por finalizar pero por la necedad de no mover la escalera para colocar los dos últimos pares en sus exhibidores, mamá tambaleo en el peldaño de la escalera y se fue de lado.
No tuve más remedio que atajar su caída, pero el resultado fue que al abrazarla para evitar su caída termine por tomarla de las nalgas mientras mi cara quedaba en medio de sus tetas completamente embarrada en ellas, lo único que evito que los dos cayéramos al suelo fue la pared que nos devuto. Mamá no dijo nada al sentir mis manos en sus nalgas y mi cara en sus tetas, lejos de eso me agradeció.
- Hay papa! Por poco y me mato! – exclamo asustada –
- Estas bien mamá? – dije entre cortado por sus tetas embarradas en la boca y nariz –
- Si papi! Gracias! – dijo temblando por el susto –

La abrace y la lleve hasta el mostrador, ella me hizo una seña que la llevara a la parte de atrás, donde esta tanto la bodega como el sanitario. La vi realmente asustada, llegamos hasta la puerta del sanitario, me pidió con señas que entráramos, al hacerlo de inmediato se apoyó sobre el lava manos, dejo correr el agua y se enjuago la cara, como intentando reaccionar, mi mano sobaba su espalada en señal de consuelo. 
- Hay dios! No sé qué hubiera hecho si esto me pasa con una de tus hermanas, papi! Yo creo que me mato! – dijo aun temblando –
- Ya paso ma! Lo bueno es que los dos estamos bien! Cálmate! – respondí sin dejar de frotarle la espalda –

Le alcance una toalla para que secara la cara, ella lo hizo; al terminar me abrazo y todo en la vida cambio para siempre. Cuando su cuerpo se fundió con el mío, su cara descanso en mi pecho sus ojos buscaron los míos y nos besamos por primera vez en los labios. El beso siguió y siguió, la manos de mamá pasaron por mi espalda hasta mis hombros, lentamente giramos hasta que yo quede dentro del sanitario caminando hacia atrás, logre sentarme sobre la tapa del inodoro, mamá soltó mis hombros y se sentó encima de mí, comenzando a mover su pelvis encima de mi pájaro el cual despertaba con cada movimiento, mis manos la tomaron por las nalgas, empezando a amasarlas suavemente, nuestras bocas se volvían locas, las manos de mamá revolvían mi cabellos mientras que sus tetas se frotaban en mi pecho. De pronto mamá interrumpió el beso.
- Shh!! Entro alguien! – dijo levantándose –
Salió del sanitario, pensé que hay había terminado todo; lo cual no fue así, al salir del sanitario y mientras me dirigía hacia el encuentro con mamá, ella apareció de frente a mí, su mano me tomo de la cintura empujándome hacia el interior de la bodega.
- Ma, que haces? – inquirí –
- Lo que desde hace unas semanas he querido hacer! – respondió volviendo a besarme –

La diferencia de estaturas era un problema ya que le saco casi 30 centímetros, así que de inmediato ella misma subió en un banco de plástico, con lo que logramos equiparar estaturas; misma manos de nuevo fueron hasta sus nalgas mientras que las de ella se dividieron, una en mi cabellos y la otra hizo el recorrido hasta mi pájaro palpitante, suave y sin quitarme el pantalón comenzó a frotarlo, decidí que su ella ya había cruzado el umbral de lo prohibido porque yo no hacía lo mismo, por lo que una de mis manos se dirigió hasta su pubis empezando a meterle mano. 

Los suaves gemidos de los dos hacían aquello más excitante y lleno de morbo. Su boca dejo la mía y bajo por mi cuello, su mano ya intentaba desabotonar mi pantalón, pero se resistía de algún modo; mientras que las mías se deleitaban con su pubis y nalgas. De momento la mano que tenía en su nalga dejo la misma y subió por su espalda hasta llegar a sus tetas, la firmeza y suavidad mezcladas en esos melones es indescriptible, desabroche algunos botones de su blusa hasta darme el espacio necesario para maniobrar dentro de su brasier, los gemidos y las respiraciones se aceleraban de golpe.
Mamá no podía desabrocharme el pantalón así que decidí ayudarla con eso, zafé mi cinturón y botón, ella tomo la cremallera, bajándola. Tomo mis pantalones por la cadera y los bajo un poco junto con mi ropa interior. Haciendo que mi pájaro apareciera hasta la mitad, lo miro unos segundos.
- Vic! la tienes grande papi! – exclamo en susurro –
- Es toda tuya! Ma! – respondí jadeando –

En cuanto mamá escucho eso, me bajo los pantalones hasta dejarlos encima de mis muslos, tomo mi pene comenzando a masturbarme. Yo trate de hacer lo mismo pero mamá se resistía, comprendí que no debía forzar las cosas, así que deje que ella me diera la pauta de hasta donde quería llegar, decidí atacar por el lado de sus tetas metí la mano por debajo de su brasier sacando uno de sus melones de la copa que lo cubría. Su pezón y areola son rositas, contrario a lo que pudieran imaginar sus pezones son muy pequeños y casi pegados a sus tetas, mi lengua de inmediato lamio su pezón con lo que el primer comentario sexual llego.
- Ummh! Papi! Que rico! – gimió mamá –

Así estuvimos por espacio de unos minutos, la excitación y el morbo del momento hicieron que mi pene no aguantara mucho y m derrame sobre la mano de mamá, ella siguió jalándomela hasta sacarme la última gota de esperma de los huevos, mi boca soltó su melón, ella me beso de nuevo soltó mi reata, se acomodó el brasier y la blusa y salió de la bodega, yo me quede atónito y excitado por unos momentos más dentro de la bodega, Salí poco después me lave el pene en el lava manos y me acomode bien la ropa y cabello.
Salí a ver dónde estaba mamá, la mire atendiendo a un cliente como si nada. Durante el resto de la tarde las cosas fueron totalmente diferentes tanto ella como yo, no dedicábamos miradas sexys y nos rozábamos cada que podíamos, al llegar la hora de cerrar me llamo al mostrador.
- Vic! ni una palabra a nadie de lo que hicimos! Entendido? – exclamo mamá –
- Si ma! – respondí –
- Y por favor seamos cuidadosos y precavidos con esto! – dijo de nuevo –

Asentí con la cabeza mientras ella me besaba de nuevo ya con la cortina del local abajo. Puse la alarma, salimos del local y volvimos a casa. Después de esa tarde las cosas ya nunca más fueron las mismas…

Después de aquella tarde en el local en la que Citlalli mi madre y yo tuvimos nuestro primer encuentro cercano del tercer tipo, las cosas en casa cambiaron por completo, ya no había necesidad de pedir permiso para arrimarle el pito o agarrarle las tetas, por su parte ella no perdía oportunidad de frotarme el pájaro cuando mis hermanas no estaban en casa o nos quedábamos solos en el local.

Hasta ese momento todo se centraba en masturbarme hasta hacerme terminar y mamá solo me dejaba chuparle las tetas y frotarle la pepa por encima del pantalón, yo nunca quise presionarla o hacer algo que ella no quisiera, por el momento nos bastaba con eso.

Una noche mientras mamá lavaba los platos de la cena, usaba una camiseta de lycra color rosa, la cual hacia resaltar sus melones, aquella visión de sus gordas tetas hizo que se me antojara darles una chupada, así que me acerque por detrás y le metí la mano dentro de la playera palpando sus suaves melones.
- Vic!!! nooo!! Aaah! Chamaco caliente! – susurro mamá –

Usando los brazos intentaba retirar la mía de sus tetas, mi mano se volvía loca dentro de su camiseta, mientras mis labios besaban su mejilla, me acerque a su oído y susurre.
- Te deseo ma! 
Mamá dejo de intentar sacar mi mano de en medio de sus melones, siguió lavando platos y cacerolas por unos minutos, de vez en cuando sus ojos se cerraban y lanzaba la cabeza hacia tras disfrutando de las caricias en los senos. Mamá termino de lavar los trastes, se quitó los guantes, comenzando a palpar mi verga sobre mi pantalón, mamá llevaba un leggins ajustado pero fácil de eludir, así que levante el elástico y metí la mano en su nalgas.
- Vic! qué haces! Papi! No! Tus hermanas pueden bajar! – susurro mamá pero no dejaba de acariciar mi verga –
Despacio fui adentrándome entre sus nalgas, hasta hallar un agujero para penetrar.
- Uyy! No!! Por ahí no! – exclamo mamá –

Mi dedo intento vulnerar su ano, por eso el reclamo. Seguí bajando hasta sentir la humedad de su vagina, comenzando a separar un poco sus labios mayores.
- Papi! Noo!! Todavía no!! Uhmm! Ya Vic saca la mano! O me voy! – dijo mamá tajante –
No podía dejar que se fuera sin que ma jalara en casa por primera vez. Así que saque la mano casi de inmediato, no sin antes pasar por lo largo de su raja. Después que mi mano dejo de profanar su sexo, mamá giro y me sujeto de las bolas con fuerza. 
- Cabrón escuincle! Quieres cogerme, pues te va a costar! Papacito! Así que a sufrirle! – dijo mamá –

Soltó mis bolas y se marchó a su habitación. Dejándome con la reata dura y adolorida, tanto que tuve que jalármela en mi habitación. A la mañana siguiente al bajar para desayunar, mamá ya estaba en la cocina tomando café, al verme bajar las escaleras me miro lesivamente mientras sorbía su taza de café. 
- Hola ma buenos días! – salude –
- Buenos días don calenturas! – respondió sonriente –
El saludo de mamá me causo gracia, me acerque a ella dándole un beso en la cabeza.
- Vaya cuanto amor! – dijo mamá –
- Pues ya vez se te quiere y bien! – dije agitando su cabello –
- Nooo!! Cabrón chamaco! – exclamo mamá –

Mi madre siempre ha sido muy mal hablada, por lo que no es extraño que nos llame cabrones y demás improperios. Me senté frente a ella, para comer mi cereal, de pronto sentí un pie en medio de mis piernas por debajo de la mesa.
- Y que vas hacer hoy papi! – dijo mamá tranquilamente –
En eso momento mis hermanas bajaron a desayunar, pensé que mamá terminaría con su jueguito pero no fue así, siguió pasando su pie por mi reata la cual se endurecía poco a poco. Las miradas entre mamá y yo, se notaban llenas de deseo y lujuria, mis hermanas ni se inmutaban ellas estaban en su mundo de caramelo.
El desayuno término y cada quien se dispuso a realizar sus labores cotidianas.
- Te veo más tarde don calenturas! – susurro mamá al despedirse de mi dándome un beso en la mejilla –

Mis hermanas se despidieron de mí de la misma manera sin lo de “don calenturas” por supuesto, la mañana transcurrió entre libros, teoremas y maestras simpaticonas, pero ninguna se me antojaba tanto como mi madre. Por la tarde volvimos a estar solos en el local una tormenta ahuyento a los clientes, por lo que las ventas estaban flojas, y hacia un frio del carajo. Mamá lucia espectacular con unos leggins color negro, una camiseta de lycra blanca, por debajo de una camisa tipo vaquera color rosa, sandalias del color del pantalón, el cabello sujeto en una cola de caballo, poco maquillaje ya que nunca fue de las mujeres que confían en ello para lucir bien.

La mire tiritar de frio detrás del mostrador, por lo que tome mi chamarra de la mochila, ofreciéndosela de inmediato.
- Gracias papi! Hace frio! Verdad! Pero y tú! – dijo mamá tomándola –
- Traigo una sudadera ma! Hoy me toco entrenar y traigo la ropa en la otra mochila – respondí –

Prepare té, para los dos tomando asiento en dos sillas secretariales ubicadas detrás del mostrador, cuando mamá está sentada en su silla, parece que no hay nadie en la tienda, ya que el mostrador es tan alto que la cubre por completo. Sentados ahí bebiendo el té, decidí cachondearla verbalmente.
- Ma! Te ves increíble hoy! – dije –
Mamá me miro cachondamente mientras sorbía su taza de té.
- Ya vas a empezar de caliente? No te digo! – respondió en tono gracioso –
- Oh! Pues solo digo lo que veo! – exclame –

Mamá sonrió pícaramente.
- De verdad te parezco atractiva? Es que no puedo creer aun que te guste o provoque en ti eso que sientes! – replico –
- No le pides nada a ninguna de las chicas de mi edad, es más hasta mis amigos piensan que estas bien buena! Uy! Perdón ma! – dije disculpándome –
- Jajajajaja! No manches Víctor! Quien te dijo eso? – pregunto curiosa –
- No te voy a decir, solo te puedo decir que varios de mis amigos opinan lo mismo! – dije en respuesta –

Mamá se quedó en silencio un instante para después decir.
- Y tú? Que dices crees acabarte este cuerpecito? – dijo meneando las tetas de un lado a otro –
- Pues yo creo que sí! – respondí –

Los dos explotamos en una carcajada sonora, pasando un tiempo riéndonos de mi respuesta, el estómago nos dolió por la risa, una vez que el ataque de risa pasó mamá intervino.
- Que cabrón me saliste, jamás imagine que mi propio hijo, quisiera cogerme y encima pensar que estoy buenísima! – dijo mirándome fijamente –
- Pero si quieres a azul celeste, que te cueste! – afirmo –

Aquello ya era un reto lanzado, sin reservas ni miramientos, mamá ya me había dejado claro que si quería coger conmigo, ahora lo que seguía era descifrar como hacerlo o más bien como conseguirlo. La respuesta a eso llego de boca de mamá, ya que mientras bebíamos las tazas de té, mamá pregunto.
- Y como estuvieron tus relaciones con tus amiguitas? – dijo en tono celoso –
- Quieres que te las cuente? – respondí pícaramente –
- Si! A ver cuéntame una! Pero no la de la fea esa de Yadira! – exclamo mamá –
- Jajaja! Ok pero con una condición! Que me cuentes una tú al terminar la mía! – revire con toda intención –
- Ja! Míralo! No si nomas tienes la cara! Papi! Está bien anda dale! – dijo mamá –

Le conté mi aventura sexual con una amiga de la universidad, al finalizar mamá exclamo asombrada.
- Míralo! Quien te viera! Jajajaja! Pero te hace falta aprender mucho papi!... – dijo mientras sorbía su té –
- Te toca! – exclame –
- Ah! Era en serio? – dijo risueña –
- Pues sí! O te vas a rajar? – revire –
- Ja! Rajarme ni en sueños! Ahí te va! Pero debes prometerme que no dirás nunca lo que salga de mi boca! Ok! – dijo en tono autoritario –
- Ok! Jamás! – respondí –

La ansiedad por escuchar lo que mamá contaría era inmensa, mis manos comenzaron a sudar con solo imaginar de lo que trataría o quien sería el protagonista, imagine hablaría de papá, pero lo que vino a continuación me dejo boquiabierto.
- Ok! Agárrate papi! Porque lo que estoy por contarte jamás se lo he dicho a nadie, para empezar debo decirte que solo ha habido dos hombres en mi cama, pero el primero no fue tu padre, todo comenzó después de haber cumplido 15 años, tu papá ya era mi novio, y como era de esperarse me pedía y suplicaba que le entregara el tesorito. Pero había alguien más que me meneaba el tapete, un hombre mayor, y aquí se pone interesante la cosa, era miembro de la familia! – dijo mamá –

Aquello me dejo sin aliento por unos segundos. 
- Ósea que te tiraste a alguien de la familia ma? – pregunte asombrado –
- Aja! Tal vez no te acuerdes de el por qué murió antes de que tu nacieras, el tío Xavier, hermano de tu abuelo! Lo recuerdas? – pregunto mamá –
- Mmm! Creo que si en fotos! – respondí –

En ese momento me cayó el veinte de porque mamá no había puesto tanta resistencia a la relación incestuosa que teníamos, ya se había tirado a alguien de la familia y al parecer fue quien la desvirgo.
- Bueno, pues él fue el primer hombre con quien me encame, desde muy chica me sentí atraída por él, ya que era un hombre muy varonil, y me encantaba la forma en que me hacía sentir cuando estaba con él, como a los 13 años comencé a notar que Xavi, no me quitaba los ojos de encima, cada que estaba en casa o cuando salíamos de paseo a algún lado, lejos de sentirme abrumada o algo parecido me sentía más atraída hacia él. Comencé a buscar pretextos para sentarme en su piernas o abrazarlo cuando podía, hacia coas como rosarme las chichis o las nalgas, y en seguid se disculpaba. – decía mamá –

Aquella ya me tenía al cien debajo de los pantalones, la erección era imposible de evitar o disimular.
- Una tarde mientras tu abuelo y el se encontraban sentados en la sala bebiendo cerveza, me acerque hasta Xavi, sentándome en sus piernas, él se acomodó de tal modo que su… mmm como le dices a tu pene amor? – pregunto mamá –
- Ah! Verga, pito, pájaro! – respondí –
- Ah esa me gusto! Que su pájaro, quedo entre mis piernas. Sentí como se puso duro casi de inmediato, Xavi aprovechaba cuando tu abuelo miraba a otro lado para sobarme las piernas o rozarme las chichis. Yo me movía a propósito para despertar aún más su pájaro entre mis piernas, de momento él se levando dejándome a un lado y rápidamente subió al piso de arriba, mi papa tu abuelo se quedó extrañado, pensó que se le habían subido las cervezas, por lo que no le dio importancia. Pasaron los minutos y Xavi no bajaba, por lo que subí a ver qué pasaba, mamá, papa y Chío estaban en la planta baja. No lo vi por ningún lado hasta que vi que la puerta del baño estaba cerrada, me acerque y puse la oreja en ella. Escuche como si alguien estuviera vomitando, pero después supe que no se trataba de eso, más bien Xavi se estaba masturbando, pero lo peor de todo era que en quien pensaba al hacerlo era en mí. – decía mamá –

Mi pájaro ya estaba a tope dentro de mis pantalones, mi mano lo frotaba por encima inconscientemente, hasta que mamá se dio cuenta de lo que pasaba y dijo.
- No te duele! Debe de estar apretado ahí abajo! – dijo señalándome la entre pierna –
- Un poco! – respondí –
- Pues sácalo! – exclamo –

No perdí tiempo y me saque el pájaro, el cual lucia hinchado y palpitante. Mamá no pudo evitar sonreír pícaramente al verlo salir de mis pantalones.
- Bueno seguimos! En ese momento no supe que hacer, por un lado quería bajar y olvidar las cosas, pero por otro me sentía deseosa por ver como lo hacía, trague saliva y me decidí. De un golpe abrí la puerta fingiendo que no había escuchado a nadie. Xavi sostenía su pájaro con la mano derecha y lo frotaba con fuerza, pensé que al verme se cubriría o dejaría de hacerlo, pero no fue así, más bien me miro y dijo “te gusta lo que vez” y como negarlo su pájaro era el primero que veía en vivo y a todo color, no era enorme o súper dotado, pero había algo en el que me gustaba, sus huevos estaba cubiertos de vello púbico, de inmediato cerré la puerta y baje de nuevo. El tío Xavi, se marchó después de una horas, en todo momento me miraba pero ya en forma sexual, yo no volví a acercarme a él esa tarde. – decía mamá –

Mientras el relato de mamá continuaba, mi mano ya masturbaba mi pájaro con suavidad.
- Dos semanas más tarde el tío Xavi me busco fuera de la escuela al terminar las clases! Y confeso todo. Me dijo que le gustaba, que le encantaba mi cuerpo, sobre todo las chichis, me pido que lo disculpara por lo de aquel domingo por la tarde, y sobre todo hizo énfasis en que quería acostarse conmigo! – dijo mamá mientras miraba mi pájaro siendo masturbado por mi mano -
- Uy! Veo que te está gustando la historia! Verdad don calenturas! Jejeje! Bueno déjame seguir! – Dijo mientras volteaba la silla quedando de frente a mí –
- Medite su propuesta unas semanas y decidí que lo haría sin importarme que tu padre ya estuviera en mi vida y también quisiera mi cosita! Xavi y yo nos volvimos a ver otro día fuera de la escuela, ahí le confesé que estaba dispuesta a acostarme con él siempre y cuando no me lastimara y nunca dijera nada, él estuvo de acuerdo; quedamos en que dos días después me ira de pinta y no entraría a la escuela, lo vería en un parque cercano, para ir a algún lugar privado! Y así fue llegado el día Xavi me esperaba a las 8:00 a.m. en una banca del parque, al llegar de inmediato me tomo del brazo y me subió al auto, pensé que me llevaría a un hotel o algo así, pero no me llevo a un departamento que después me enteraría que era de uno de sus amigos, al llegar me sentía nerviosa y con miedo, él se dio cuenta y me tomo las piernas y dijo “no pasa nada nena, te voy a cuidar muy bien” eso me hizo sentir más tranquila, entramos al departamento, y nos sentamos en la sala, el pregunto cosas como si estaba segura, si no me arrepentiría después, etc. 

Dejamos la fase de las preguntas y me pidió que me bañara, así que me fui al baño, me desnude y entre en la regadera, pocos minutos más tarde la puerta de baño se abrió y Xavi entro sentándose en el inodoro. Sentía su mirada a través del cancel de acrílico, termine de ducharme y abrí el cancel cubriéndome con las manos, él no me quitaba la mirada de encima, pero no me hacía sentir mal o apenada. Me pidió que me quitara las manos de las chichis y mi cosita, despacio lo hice dejándolo ver mi cuerpo desnudo. Después de eso los novios y miedo desaparecieron. – decía mamá –

Yo ya me estaba masturbando sin pena frente a ella, sus ojos se perdían en su relato y mi pájaro hinchado, para ese entonces había dejado la taza de té sobre el mostrador y sus manos frotaban sus piernas.
- Me pidió que me acercara y por primera vez sentí la boca de un hombre en las chichis, Xavi se perdía en ellas como queriendo acabárselas de un bocado, yo lo tome por los hombros y comenzaba a disfrutarlo, de momento se levantó del inodoro, se quitó la ropa por completo, volviendo a ver ese pájaro entre sus piernas totalmente erecto, así como el tuyo! – dijo haciendo referencia a mi erección –
- Ósea que lo tenía igual? – pregunte –
- No! Para nada! El suyo era más pequeño y más flaquito, bueno no me distraigas déjame seguir! – exclamo mamá –
- Me tomo la mano, colocándola en su pájaro duro, pude sentir como palpitaba! – Dijo mamá, mientras se levantaba de la silla y se arrodillaba frente a mi pájaro, tomándolo en su mano y masturbándome suavemente –
- El siguió chupándome las chichis, a placer. Mientras que yo torpemente lo masturbaba, sus manos bajaron hasta mis nalgas y comenzaron a hurgar en mi cola, su dedo paso por mi ano, hasta llegar a mi raja, su dedo comenzó a entrar y salir de apoco mientras que su lengua lamia mis pezones. Poco a poco deje que el calor y el deseo se apoderaran de mí, sin bien el cuerpo del tío Xavi, no era el de un jovencito, era el de un hombre maduro, un abdomen prominente y los pechos algo caídos, no me hacían dejar de desearlo. – decía mamá –
Su mano ya aceleraba los jalones a mi pájaro, yo me sujetaba de la silla por el placer que su mano me daba.

Después de un rato de chupar chichi y meterme el dedo, Xavi me pregunto: “se la has mamado a alguien cariño?”, hasta ese momento no tenía idea de que era eso. Por lo que respondí que no, y volvió a preguntar “quieres probar?” asentí con la cabeza, Xavi me puso una bata de baño y me llevo hasta la habitación, él se sentó en un sillón que había ahí, me pidió que me arrodillara frente a él, tomo su pájaro en la mano diciendo, “abre la boquita nena, saca la lengua y metete lo que puedas de mi verga”, a si le decía el a su pájaro, hice lo que pidió, el sabor de su pájaro era raro, la mezcla de sudor y orina era un sabor que no había experimentado nunca, pero no me desagrado para nada, ya con su pájaro dentro de la boca, me pidió que moviera la lengua cada que lo sacara y lo metiera, después dijo que al sacarlo lamiera todo el tronco de su pájaro y le chupara las bolas peludas, eso sí me dio un poco de asco, pero igual lo hice. – Decía mamá mientras su boca se acercaba más y más a mi pájaro –


Después de unos minutos estado chupándole el pájaro a Xavi, me detuvo diciendo, “bien nena, ya lo harás mejor, me toca a mí”. Acto seguido me llevo hasta la cama me recostó sobre ella y me abrió la bata de baño, me separo las piernas y arrodillándose frente a mi cosita me la chupo hasta que no pude más, su lengua pasaba por todo lo largo de mi raja, por momentos se metía en mi agujero, no pasaron muchos minutos hasta que sentí que algo dentro de mi cosita se derramaba, el tío gimió al sentir mis fluidos derramarse hasta la cama. – dijo mamá –

La primer lamida de pájaro llego justo después de terminada esa frase. Yo me estremecí al sentir su lengua pasar sobre mi glande.
- Después de que termine de chorrear liquido sobre su boca y cama, él se levantó. Me miro y dijo “estas lista, cariño?” volví a asentir con la cabeza, no podía hilar palabra alguna debido al placer experimentado, me pidió que se la chupara de nuevo ya que su pájaro se había puesto flácido, lo hice y bastaron pocas lamidas para dejarlo de nuevo a punto. Vi como de un cajón saco un condón, se lo puso envolviendo su pájaro en la envoltura plástica, se acercó hasta donde estaba y dijo, “vamos a ir despacio, nena. No te digo que no va a doler, pero si quieres experimentar el verdadero placer tendrás que aguantar un poco ok”, me atemorice un poco, ya que le había pedido que no me lastimara, pero creo que en parte tenía razón, me pidió que separara las piernas de nuevo, se colocó frente a mi cosita; poniéndome su cabeza del pájaro en el agujero, suavemente la empujo y esta abrió mi vagina por primera vez. – decía mamá sin dejar de mirar mi pájaro y frotarlo con cadencia –

El calor de la dilatación fue inmenso, se quedó estático por unos momentos, hasta ahí no había dolor alguno, después llego lo peor, volvió a empujar y con ello la primer punzada dolorosa llego de inmediato, le pedí que se detuviera pero sujetándome de los brazos y oprimiendo mis piernas contra su cuerpo, me metió de golpe todo el pájaro en la pepa! –Dijo mamá-
Después de eso y recordando el dolor que sintió, me apretó el pájaro con fuerza, poco a poco fue soltándolo y volvió a lamer mi glande.

El calor dentro de mi vagina era total, sentía que me estaba quemando por dentro, el dolor fue pasando de a poco, mientras el pájaro de Xavi me abría la pepa por primera vez, las lágrimas rodaron por mis mejillas Xavi intentó calmarme diciendo, “shhh, ya paso, ya paso” me pidió que respirara profundo y no me moviera, después de que el dolor se fue, y el calor de mi vagina disminuyo, Xavi dijo, “ahora si nena, viene el placer”, acto seguido me bombeó la pepa con cadencia y por momentos violentamente, sentía el placer inundándolo todo, las lágrimas se convirtieron en gemidos y gritos pero no de dolor, me cogió de misionero, de perrito, de lado, sentada sobre él, de pie, se la volví a chupar y el a mí, me derrame otras tres veces durante todo ese tiempo, el parecía no acabar nunca, hasta que gimió o más bien gruño y termino dentro de mí, por suerte tenía el condón. – exclamo mamá –

- Me saco el pájaro de la vagina, se recostó a un lado de mí, y los dos recuperamos el aliento, unos minutos más tarde se levantó se quitó el condón y lo tiro en el inodoro. Regreso hasta la cama y me dijo, “hora de bañarse de nuevo nena” me llevo en brazos hasta la regadera nos duchamos juntos y ahí pude ver como de mi vagina escurría sangre por mis muslos, había dejado de ser virgen, terminamos el baño, salimos y de nuevo fuimos hasta la habitación, para ese entonces ya los dos nos habíamos acostumbrado a vernos desnudos, ya no había vergüenza o pena alguna. Me la volvió a chupar y yo hice lo mismo, se la deje dura de nuevo, pero esta vez no me la metió de nuevo, más bien me dijo, “nena tienes que dejar de ser virgen de todos lados”, me puso en posición de perrito, tomo un envase de aceite para bebe y me lo unto en las nalgas y en la raya, me separo las nalgas y me puso un poco en el culito, eso me asusto pero me éxito mucho, poco a poco me metió un dedo en el trasero, me dolió pero aguante, después otro, eso me dolió mas, pero igual me gusto, después de unos minutos, me saco los dedos y dijo, “va la verga nena”, me puso su cabeza en el asterisco y empujo de a poco. – Dijo mamá y yo estaba a punto de reventar –

- Lentamente su culito se abrió y aunque me dolía mucho deje que siguiera, él tenía razón si ya estaba ahí, tenía que irme de ahí dejando la virginidad de todos mis huecos atrás, me la metió hasta más o menos la mitad, porque ya no aguante más, me bombeo la cola por espacio de unos minutos hasta que termino dentro de mi culito, dejándomelo abierto y lleno de leche! – decía mamá –

Su boca se acercaba y se alejaba de mi pene, por lo que ya perdido en la excitación, la tome de la nuca haciendo que se comiera mi pájaro. Ella no objeto nada, se lo trago y me dio a primera mamáda de nuestra historia. Después de unas cuantas mamádas se sacó el pájaro de la boca y dijo.
- Mmm! Que rico! Pero déjame terminar! Después que me abrió el culito, y se vino adentro, me quede dormida por un rato el hizo lo mismo, cuando despertamos, se la volví a mamár y me cogí de nuevo, pero esta vez por la vagina, ya no termino, pienso que se le había acabado la carga!, después de ese día me lo cogí dos veces más antes de que falleciera! – dijo mamá mirándome a los ojos –
- Qué tal? Te gusto?... para que pregunto mira nada más como estas! Déjame ayudarte con eso! – exclamo volviendo a mamarme el pájaro –

Su boca es hasta el día de hoy la cosa más deliciosa del mundo, mientras se trataba mi pájaro, sus manos acariciaban mis pelotas, eso hacía que las ganas de eyacular aumentaran. Haciendo un esfuerzo sobre humano, no acabe de inmediato. Mis manos tomaron sus tetas por encima de la ropa, ella seguía concentrada en mamarme el pájaro, de pronto se detuvo, saco mi pájaro ensalivado de su boca, se quitó la camisa y levanto la camiseta con todo y brasier. Tomo mi pene duro y lubricado y lo metió en medio de sus tetas. 
- Esto les gusta hoy en día no? – pregunto mamá mirando como mi pene salía por en medio de sus tetas –
- Uy! Ma! Que rico! Si eso me encanta! Nunca había tenido unas chichis tan ricas para hacerlo! Uh! – dije gimiendo –

Las tetas de mamá aprisionaban mi pájaro al mismo tiempo en que bajaban y subían, dándome la primera rusa de mi historia, la lengua de mamá pasaba por mi glande cuando este salía de entre sus tetas.
- Que rico pájaro tienes papi! Me encanta! – exclamaba mamá mientras lamia mi pájaro –

Ya no pude soportar más y sin el menor aviso, deje que mi carga saliera, mi esperma dejo a mamá cubierta de semen en la cara, cuello y tetas.
- Papi!!! Me hubieras avisado! – dijo mamá –
- Perdón ma! Ya no aguante! – respondí –

Deje de expulsar semen encima de mamá, me levante como pude mientras ella permanecía con los ojos cerrados, aun de rodillas. Tome un rollo de papel higiénico, le pase un poco o más bien un mucho, para que se limpiara. Ella se quitó la mayor parte del semen de la cara, se levantó yendo al baño, yo me quede ahí pidiéndole a dios que mamá no se hubiera molestado conmigo por dejarla así. Pocos minutos después volvió ya completamente vestida y limpia.
- Ah! Que rico estuvo! No? – dijo besándome los labios –
- Si, ma! Mucho! – respondí al separarme de ella –
Nos quedamos un rato más abrazados en las sillas hasta que la tormenta amaino. Regresamos a casa y esa noche dormí como un bebe, el siguiente fin de semana por fin las cosas tomarían un rumbo diferente…

Después de aquella tarde de tormenta en la que mamá me conto como perdió su virginidad en manos de su tío, enterándome de aquella relación incestuosa, las cosas cambiaron por completo entre los dos, en ocasiones mamá entraba a mi habitación después de ducharse solo con la toalla enredada en el cuerpo, se paseaba con muy poca ropa cuando mis hermanas están en su habitación o no estaban en casa. Yo no perdía la oportunidad de sobarles los melones o las nalgas por encima de la ropa, a su vez ella me frotaba el pájaro con singular alegría mientras nadie nos veía.

El fin de semana llego, mamá nos pidió que la dejáramos descansar ese fin de semana, haciéndonos cargo del local nosotros, el sábado desayunamos juntos y después de hacerlo mis hermanas y yo partimos al negocio, dejando sola en casa a mamá, la mañana transcurrió con normalidad, a medio día mamá llego al local con la comida para los tres, ella se marchó dejándonos solos de nuevo, se notaba ansiosa y feliz. 


La relación que tengo con mis hermanas siempre ha sido buen, al grado de que me cuentan algunas de sus cosas íntimas, esa tarde mientras los tres estábamos sentados detrás del mostrador Brenda dijo algo que me hizo pensar en confesarle las cosas.
- No creen que mamá debería buscarse un novio? Siempre anda sola y la verdad está bastante bien para su edad! O no? – Dijo mi hermana –

Tania y yo nos miramos, incrédulos. Después los tres estallamos en un ataque de risa, poco después de que este paso, Tania respondió.
- Si we! Pero la decisión es de ella! Además tú crees que no tiene un miembro que la entretenga! Que no lo sepamos es otra cosa! – Exclamo mi otra hermana –

Los tres volvimos a reír, sin parar. Las dos me miraron como diciendo que era mi turno de argumentar algo.
- Porque me ven? – Dije –
- No te hagas, da tu opinión como macho alfa de la familia! – dijo Tania –
- Si we! No seas puñal! Es mamá pero a poco no está bien, todavía! – exclamo Brenda –
- La neta, la neta! Si! Hasta Saúl y Mariano, fantasean con ella! – Dije sin pensar –

Las dos se miraron en completa incredulidad.
- Neta we! Tus amigotes pervertidos se quien echar a mamá! – Dijeron las dos al mismo tiempo –
- Ya dije demasiado! – Respondí –
- No we! Ahora nos dices! Todo! – Exclamaron mis hermanas –

Les conté lo que había pasado aquella tarde mientras estaba en casa con mis dos amigos, ella reían con sorpresa y a la vez se preguntaban quien se tiraría a mamá. Las risas se opacaron cuando les conté que también se las querían coger a ellas. Las dos hicieron muecas y se olvidaron del tema.
La hora de cerrar llego, los tres regresamos a casa. Al llegar mamá no estaba, por lo que cada quien hizo cosas diferentes, Tania se puso a lavar su ropa, Brenda a sacudir su habitación y yo me puse a ver la televisión en la sala. 
Como a las 8:30 p.m. mamá llego a casa, al entrar note que traía muchas bolsas de tiendas de ropa, así que pregunte.
- Ah! La señora se fue de shopping? 
Mamá sonrió, me miro y respondió.
- Aja! Y ni te quejes que te va a gustar lo que compre! – Al tiempo en que suba las escaleras –

En todo el trayecto, mis ojos la siguieron concentrándose en su culito, pasaron unos minutos en lo que escuche a mamá hablar con mis hermanas en el piso de arriba de la casa, después volvió a bajar y entro a la cocina.
- Que vamos a cenar, papi? Que se les antoja? – Pregunto mamá –
Sin pensar mis palabras respondí.
- Tu! – Girando para ver a mamá –

Ella se mostró complacida, adoptando una pose sexy.
- Ya vas a empezar de caliente! – Murmuro para los dos –
En ese momento mis hermanas bajaron para cenar, los cuatro platicamos de lo que había pasado en el día en el local, de pronto Brenda exclamo.
- Mamá! No tienes novio? – Dijo sin la menor preocupación –
Todos nos miramos sorprendidos ya que la conversación se centraba en otras cosas y la pregunta de mi hermana estaba un poco lejos del tema.
- Porque la pregunta? Nena?... – respondió mamá mirando a mi hermana –
- Solo lo digo porque estas muy guapa aun, ma! Y no se me hace justo que papa si tenga a alguien y tu estés sola! – Afirmo mi hermana –
- Pues novio no! Pero hay alguien con el que me siento bien! – Respondió mamá calmada –

Por la calma de su respuesta pensé que en verdad había alguien más en su vida y que yo solo era la diversión, la aventura.
- Pero no le voy a decir aun quien es! Eso las sorprendería mucho y hasta llegaría a ser un problema! – Dijo mamá en tono bromista –
Los cuatro nos sorprendimos con su aseveración, y comenzamos a preguntarnos a quien se refería, después me dedico una mirada tierna y lo entendí todo, hablaba de mí. Mis hermanas comenzaron a soltar nombres de la bajara sin tener éxito en averiguar de quien se trataba. Después de cenar, mis hermanas se fueron a su habitación, mamá subió a la suya y yo me quede abajo viendo tele.
Pocos minutos después su voz al final de la escalera dijo.
- Vic! puedes ayudarme! 

Me levante del sofá y subí las escaleras, no vi a mamá al final de las mismas, por lo que me asome en la habitación de mis hermanas y dije.
- Y mamá? – dije parándome en la puerta –
- En su recamara! – Respondió Brenda –
Di la vuelta para ir a la habitación de mamá, cuando mi hermana me pidió que cerrara su puerta, lo hice y camine unos pasos hasta la puerta de mamá, su habitación es la más grande y la ultima de la casa, con su propio baño y vestidor. 
- Que paso ma!? – pregunte parándome en la puerta –
- Pasa y cierra la puerta! – Respondió asomando la cabeza desde el vestidor –

Eso me puso nervioso, mamá no quería que mis hermanas se enteraran de nuestras cosas sexuales, pero a la vez el morbo de lo que pudiera pasar me consumía por dentro. Me tranquilice y comencé a pensar que se trataba de un foco fundido o alguna reparación de momento.
Camine hasta la entrada del vestidor, lo que vi me dejo sin habla, mamá estaba frente al espejo con un disfraz de colegiala, el cual consistía en una falda a cuadros de tablas una blusa blanca atada por encima del ombligo, debajo un top negro, sin brasier, medias sin liguero negras y sin zapatos.
- Qué tal?... como se me ve?... te gusta? – pregunto mamá –

En ese momento no supe que decirle, tartamudeando respondí.
- Biiieenn!! Ma!! – Dije –
- Jaja! Si ya vi que si te gusto!!! Jajaja! – Exclamo riendo -

Mis ojos no daban crédito a lo que veían, sus melones debajo de ese top, lucían inmensos. Sus piernas torneadas hacían la vista más que deliciosa debajo de esa falta cortita. La admire por unos momentos más hasta que al agacharse para tomar algo de las bolsas, note que no traía ropa interior, por primera vez pude ver su sexo en vivo y a todo color, su raja es rosadita, con labios gruesos y uno que otro vellito muy pequeño, su asterisco por igual y muy pequeño. Unos segundos después flexiono las rodillas limitando la vista de su sexo, sin saberlo me había regalado la mejor imagen de la noche. Comencé a frotarme el fierro por encima de la ropa, no aguantando mas, me acerqué hasta donde estaba, abrazándola de las tetas.
- Vic! ah! Papi! Noo!! Aquí no! Y menos cuando tus hermanas están en su habitación! – Exclamó mamá –

Pero no hacía mucho por zafarse del abrazo, mis manos amasaban sus enormes melones, mientras que la colita de mamá buscaba con desesperación mi fierro duro. Tuve que flexionar un poco las rodillas para que ella pudiera sentir mi pájaro en su colita.
- Papi! No! Por favor ya pararle! – comenzó a gemir mamá –
- Le paro? Mm? – dije susurrando en su oído –
- No! Bueno si! Ah! – decía mamá –

Una de mis manos bajo hasta su pubis, mis dedos se abrieron paso hasta su clítoris, rosándolo ligeramente.
- Uhh! Ya! Por favor Vic! Nos van a oír tus hermanas! Ya papi! – gemía y decía mamá –
Mientras su culito se restregaba en mi fierro por demás duro y listo. De pronto mamá logro girar quedando de frente a mí, intente besarla pero lo que conseguí fue tremenda cachetada.
- Te dije que ya! – Dijo en tono serio –

Me tome la mejilla por el dolor, mirándola con ojos de dolor y enojo, me aparte de ella y Salí de su habitación, esa noche no podía dormir pensando en porque me había hecho eso, si lo estábamos pasando tan bien. A la mañana siguiente me levante temprano, Salí a correr llevándome al perro conmigo, regrese a casa, mis hermanas se alistaban para salir de día de campo con sus amigas, mamá estaba en la cocina, pase sin siquiera saludarla, me duche me vestí, volví a salir con mis amigos, la mañana entera y parte de la tarde la pase con ellos, al regresar a casa, note que ni mis hermanas, ni mamá estaban en casa. 

Me senté en la sala a mirar televisión, me prepare una botana y me tendí en el sofá. Serían las 5:00 p.m. cuando la puerta de la cochera se abrió indicándome que mamá había llegado a casa. Apague el televisor, tome el plato de botana y subí a mi habitación. Mamá no subió las escaleras, poco tiempo después escuché el ruido del televisor en la planta baja, sin más remedio y presa de la sed, tuve que bajar hacerle frente, la verdad no tenía intenciones de hacerlo, pero me moría de sed.
- Ah! Estabas aquí? – dijo mamá al verme bajar las escaleras –

No respondí nada, entrene a la cocina, mamá me seguía con la mirada en toso lo que hacía, tome un jugo del refrigerador, abandonando la cocina. Mamá me vio desaparecer en las escaleras, sin decir una palabra.
Me sentí mal por no responder o decirle algo, pero la verdad me sentía molesto y apenado. Tal vez mis sentimientos hacia ella habían pasado el límite permitido. Por lo cual debí ser escarmentado. En fin entre a mi habitación, tendiéndome sobre la cama, unos minutos después el golpeteo en la puerta de mi habitación advertía que mamá quería charlar o volver a golpearme.
- Si? – dije enérgico –
- Puedo entrar? Papi! Necesito hablar contigo! – exclamo mamá –
- Ok, está abierto! – Dije serio –

Mamá abrió la puerta de mi habitación, cerro la misma tras de sí; quedándose de pie a poco metros de donde me encontraba.
- Solo quería disculparme por lo de anoche! Sé que no debí pegarte, pero… nada solo lo siento! – Dijo mamá saliendo de mi habitación –
Me quede en silencio tratando de averiguar mentalmente lo que significo ese pero… después de unos minutos de sano pensamiento, me puse frente a la computadora intentando no pensar en lo sucedido. Pasaron cerca de 30 minutos cuando la puerta de mi habitación volvió a abrirse y cerrarse, por la pantalla de la computadora pude ver a mamá parada detrás de mí.
- Sigues enojado? – Pregunto –

No hubo respuesta de parte mía.
- Ya Vic! no quiero que estés enojado conmigo! – Dijo en tono de berrinche –
- No lo estoy! – Por fin respondí –
- Solo me siento confundido! No sé si en verdad quieres esto no solo me tomas por un niño caliente y tonto! – Dije serio –

La expresión del rostro de mamá a través del reflejo de la pantalla, era de asombro. Salió de mi habitación dejando la puerta abierta, al levantarme para cerrar, creyendo que mamá se había molestado por mi comentario, la vi regresar muy aprisa. Detuvo la puerta con una mano mientras que con la otra me empujo dentro de mi habitación, entro cerrando la puerta con seguro.
- Muy bien papi! Sé que estás enojado, confundido y todo lo demás! Pero sé cómo hacer que todo eso desaparezca de tu cabeza! – Exclamo mamá mientras desabrochaba su blusa –

Me quede de pie frente a ella sin poder decir nada, solo miraba como su blusa se abría, comencé a pensar que solo se la abriría para dejarme ver sus melones, como era una costumbre hasta ese momento. Pero, no fue así, se despojó no solo de la blusa sino de toda su ropa, quedando completamente desnuda.
- Que haces ma? – pregunte incrédulo –
- Hago lo que quiero hacer! – Respondió de inmediato –
- Quítate la tuya! – Exclamo después –

Sin dejar de admirar el cuerpo desnudo de mamá, me desnude. Mi fierro apuntaba a ella, una vez que me quite toda la ropa ella me pidió que me sentara en la silla del escritorio y abriera las piernas, así lo hice, en un momento mamá se arrodillo frente a mí, tomo mi fierro con una mano comenzando a chuparme la herramienta. La humedad de su boca era en ese momento la mejor sensación que había experimentado en mi vida, sus labios apretaban mi fierro mientras su garganta lanzaba ligeras arcadas por lo profundo de las mamádas. Sentía como sus labios llegaban a rosar mi pubis y mis bolas, en verdad se estaba tragando mi fierro por completo. Mi cuerpo se arqueaba debido al placer que mamá de daba con su boca. Después de un rato dejo salir mi herramienta de su garganta.
- Te gusta papi? La chupo bien? – Pregunto –
- Como nadie! – Exclame –

Su boca se volvió a engullir mi pájaro con cada chupada la sensación de eyacular aumentaba, debo decir que mamá es una experta mamadora de pene, su mano me masajeaba las pelotas, mientras que con la mano libre acariciaba mi pecho. Aquella escena era verdaderamente excitante y llena de morbo, ninguno de los dos recordaba a mis hermanas. Solo nos concentrábamos en el placer que sentíamos y el que estaba por venir.
- Mami! Que rico la chupas! Ah! Mamita! Tu boca es la mejor! – Dije entre gemidos –
Mamá detuvo su boca por unos segundos y sacando mi fierro lubricado de dentro de ella dijo.
- Me gusta que te guste! Papi! Yo ya estoy empapada! – Dijo mientras su mano que estaba en mi pecho iba hasta su vagina –

Me mostro la mano húmeda después de haber tocado su pubis, eso me pareció más excitante.
- Quiero cogerte ma! – Exclame –
Sus ojos llenos de placer, mientras su boca seguía ocupándose de mi fierro, parpadearon como respuesta. Saco de nuevo mi herramienta de su boca exclamando.
- Quieres? Mmm! Ya veremos cómo te portas! 

Al tiempo que su boca dejaba caer saliva en medio de sus tetas, colocado mi fierro entre ellas y usándolas como herramienta para masturbar mí pene. Mis manos la tomaron por los hombros de momento, para después unirlas a sus manos haciendo más presión sobre mi palpitante miembro.
- Ma! Uh! Ma! Que rico! No pares por favor! - gemía mientras mamá seguía subiendo y bajando con sus tetas sobre mi pene –
- Te gustan las chichis de mami? Eh? Te gustan más que su boca? Uhm? – decía gimiendo mamá mientras besaba mi glande cuando salía de entre sus melones –
- Aja! Me gustas toda! Completa! Ah! Sigue ma! Uh! – Gemía respondiendo –


Debido a la presión sobre mi fierro, la sensación de eyacular comenzó a ser más fuerte, mamá al notarlo me apretó las pelotas, con lo que dolor provocado por el hecho, hizo que la sensación de venirme se disipara por completo.
- Creo que ya estas lito! Para mami! – exclamo dejando mi pene salir de entre sus melones –
Se puso en pie de nuevo, miro hacia todos lados, la cama, el escritorio, la silla donde estaba sentado, la alfombra, para después decir.
- Donde quieres hacerlo papi?
La mire deseoso respondiendo.
- Donde quieras! Ma! 

Giro para tomar algo del bolsillo de su pantalón, al voltear de nuevo vi que se trataba de un condón.
- Ponte esto, no queremos un bebe a estas alturas, verdad? – Exclamo –
Por fin mi sueño se hacía realidad. Me coloque es preservativo lo más rápido que pude. Por qué mamá se acercaba de prisa hasta donde estaba.

Apenas tuve tiempo de terminar de colocarme el preservativo, cuando mamá subió una pierna por encima de mi herramienta, comenzando a sentarse en la misma, dejo sus melones frente a mi boca, por lo cual mi mano tomo de inmediato uno buscando chupar su pezón, la mano de mamá apunto mi pájaro hacia su agujero y con suavidad se lo clavo de a poco.
- Oh! Uhm! Vic! dios! Que ricura! Estas grande papi! Uhm! – Dijo entre gemidos –

Sentí como mi fierro iba abriéndose paso dentro de mamá. Al tener por completo clavado mi pájaro en la vagina, mamá se quedó inmóvil por un momento, mi boca chupaba sus pezones alterándolos para dicha tarea. Mamá se sujetó de mis hombros, comenzando a subir y bajar sobre mi fierro, el calor de su sexo era indescriptible, los fluidos femeninos y la lubricación del condón hacían fáciles las penetraciones, las tetas de mamá saltaban despacio.
- Agárrame de las nalgas, papi! – Gemía mamá –

La tome de las nalgas, mientras ella subía y bajaba encima de mi pájaro. Sus nalgas son suaves como dos duraznos, pero tiene una peculiaridad, siempre las tiene muy frías, quien sabe por qué. Mi lengua seguía lamiendo sus pezones y melones, los cuales se movían al ritmo de los sentones.
- Oh! Vic! mi vida que rico pájaro! No sé cómo no me lo comí antes! Ah! – Decía entre gemidos mamá –

Poco a poco la velocidad y profundidad de los sentones aumentaba, mi fierro se doblaba en ocasiones producto de la velocidad con que mamá se lo devoraba, mi madre lazo la cabeza y arqueo la espalda debido al placer que sentía. Minutos después lo sentones cesaron, para dar paso a movimientos de cadera hacia el frente y atrás, lo que provocaba que mi fierro se doblara dentro de la vagina de mamá.
- Maa!! Así! Que rico te meneas! Uh! Coges como diosa! – Decía entre gemidos de placer –
Mamá siguió moviéndose encima de mí por unos minutos más, hasta que se detuvo por completo.
- Quieres cambiar? Súbete en mí, papito! – Exclamo mamá –

Se levantó de encima de mí, recostándose sobre la cama. Abrió las piernas mientras las sostenía con sus manos por detrás de la corvas de las rodillas.
- Ven Vic! méteme ese pajarote en la pepa! – pidió ronroneando mamá –
Me levante y me acerque hasta donde ella estaba, tomando mi pájaro con la mano lo apunte hacia su agujero, con gran morbo vi como mi fierro se hundía dentro de mamá. 
- Oh! Papito! Así papi! Cógeme rico! – Exclamaba mamá –

Después de que se la deje ir toda, tome a mamá por los melones. Comenzando a moverme despacio, mamá gemía con cada penetración que le propinaba, mi fierro se clavaba hasta el fondo del sexo de mamá, el cual estaba empapado y caliente, hasta ese momento pude ver su clítoris hinchado por la excitación del momento.
- Dame fuerte amor! me gusta que me cojan fuerte la pepa! – exclamo mamá –
En un momento la dureza y fuerza de las penetraciones aumento, el clásico sonido de mi vientre estrellándose con la vagina, muslos y mis huevos rebotando en sus nalgas, comenzó a escucharse en la habitación. Mamá gemía por momentos, mientras que por otros ahogaba los mismos en su garganta, gruñía y se agitaba como un gusano a punto de ser masacrado.
- Ah! Vic! así! Cógeme fuerte ah! No pares! Ah! Me encanta tu verga! Métemela toda! La quiero toda! Uh! Uh! – gemía y decía mamá –
- Ah! Ma! Que rica estas! Uh! Te gusta la verga? Um? Te gusta la verga joven? – preguntaba a mamá morbosamente –
- Ah sí! Me encanta tu verga joven y rica! Dámela toda! Ah! Uhmm! Así, así cógete a mami rico! Uhmm! Ah! Ahh! – Respondió a mi pregunta –

Para ese momento sus melones no podían ser contenidos por mis pequeñas manos, se agitaban como gelatinas a medio cuajar. Las manos de mamá tomaron mis pectorales, jugando un poco con mis tetillas, en verdad los estábamos disfrutando, yo por el morbo de la fantasía que era cogerme a mi madre y ella por el prolongado tiempo que había pasado sin una herramienta masculina dentro de su sexo.
- Oh! Uh! Papi! Si! Si! Que sabroso! Um! Me hacía tanta falta una verga dura dentro de mi pepa! Uh! Sigue! – Dijo mamá –

Nos habíamos olvidado por completo del mundo que existía aun fuera de esa habitación, entregándonos a nuestros deseos carnales por completo. Mamá seguía pidiendo que la penetrara, hasta que alcanzo su primer orgasmo, su cuerpo se estremeció por completo sus pezones se endurecieron y levantaron como dos pivotes de balón, su cadera se levantó arqueando su espalda, un largo y un suave gemido salió de boca.
- Uuuuhhhhhhhhhmmmmm!!! Amor! uuuuuuuuuhhhhhmmmmm!!! – gimió mamá –
Poniendo su mano sobre mi pubis, detuvo las penetraciones. Para disfrutar del orgasmo alcanzado. Por unos segundos los dos permanecimos inmóviles yo jadeante y ella temblorosa como un animal asustado, después de los cuales y haciendo alarde de su gran flexibilidad extrajo mi pene hasta el borde de mi glande, girando hasta colocarse en posición de perrito, embarrando las tetas sobre el edredón por completo y estirando los brazos sobre la cama.
- Dale papi! Dale verga a mami! Uh sí! Quiero más de esa verga rica! Me encanta tenerla dentro de mí! – exclamo mamá –

Tomándola de las caderas la penetre hasta el fondo, ya sin mayor petición o indicación de su parte la volví a bombear duro y muy fuerte, sus suaves nalgas se movían poco debido a la dureza de las mismas, los que si se balanceaban como péndulos era sus melones, por momentos estrellándose en su cara.
- Así te gusta, mamá?... Te gusta así?... uh! Que rica estas! No mames! Que rica estas! – dije lleno de morbo –
- Ah! No me gusta! Mm! Me encanta! Sigue papi! – respondió –
- Te hacía falta una verga, ma! Uh! Pero ya no te hará falta nunca! Estas dispuesta a lo que sea?... uhm? – Pregunte –
- Aja! Lo que sea! Papi! Dame verga ya! – Exclamo imperativa –

La seguí bombeando de manera brutal, sin darle tregua por varios minutos, mis manos la tomaban por las caderas, para después tratar de controlar esos melones que se agitaban como locos. De momento lo inesperado. 
- Pégame en las nalgas papi! Apriétame las tetas duro! Ah! Ah! Ah! Ah! Dame verga! Uh! Ah! – Exclamo mamá perdida ya en el deseo –
Hasta ese momento a la única que había nalgueado era a una compañera de la universidad, con malos resultados obtenidos. Le di una nalgada suave, mientras que le apretaba una teta despacio, la verdad es que hasta ese momento y sin importar que le estuviera metiendo la reata a mi madre, le tenía un poco de respeto.
- Mas fuerte! Cabrón!! Mas fuerte! – Grito mamá –
Con ese grito, todo el respeto que en ese momento existía de mí hacia ella, quedo olvidado.
- Plaff! Ahhh! Así! Otra! – exclamo ya gritando de placer –

Le propine tremenda nalgada, seguida de un apretón de teta fenomenal, sus gritos comenzaron a ser más sonoros, teniendo su segundo orgasmo, en esta ocasión no me detuve para nada, aunque si baje la intensidad de la embestidas. Mamá apretó las nalgas en un claro síntoma de placer, lo que hizo que ahorcara mi miembro dentro de las mismas.
- Plaf! Plaf! Ahhh! Ahhh! ahhhh! –gritaba mamá con cada nalgada que le daba –
Sus nalgas ya enrojecidas por mis continuos embates a las mismas, se miraban excitantes, lo mismo que sus tetas, me atreví a más y le jale un pezón, mamá se estremeció y grito.
- Uyyy!!! Cabrón! Aaahhh que ricooo!! Así papi! – Vuelta una loca de placer 

Una idea loca me llego de golpe a la cabeza, mamá seria sado?... en fin. Seguí dándole su merecido, por lapsos lento y en otros con todo lo que me quedaba.
- Papito! Papito! Ya termina! Tus hermanas… ah! Están por llegar! – dijo mamá –

Hasta ese momento me di cuenta en donde estábamos, mamá tenía razón, mis hermanas de un momento a otro llegarían a casa, pero no tenía ganas de eyacular aun. Por lo que me concentre en dicha tarea. Seguí dándole nalgadas y apretándole las tetas de forma brutal, hasta que mi verga no aguantó más y exclame.
- Me vengo ma!
Mamá se retiró rápido de aquella posición, girando para quedar de frente a mí. 
- Dámelo es las tetas amor! dámelo ya! – Exclamo sentándose en la orilla de la cama –
Usando su mano derecha me arranco el condón, con apenas tiempo suficiente para que mi semen saltara hasta sus enrojecidos melones.
- Ahhhhh!!! Esta calientito! Ahhh! Asi papi! Ahhh! – Exclamaba mamá mientras chorros de semen caían en sus tetas –
Un chorro de semen salto hasta su cara, pero mamá no dijo nada. Yo me estremecía con cada chorro que lanzaba, mientras me masturbaba con fuerza para hacer salir todo mi semen. Un vez que termine de expulsar mi cargamento de crema sobre mi madre, ella tomo mi pene y lo limpio por completo con la lengua.
- Sabe rico! Papi! Que buen amante me resultaste! Te voy a enseñar más cosas! Y con el tiempo serás un semental, amor! – Dijo mamá mientras lamia mi miembro –

Mientras mamá seguía lamiendo mi pene, el cual se mantenía con una semi erección, la puerta de la entrada se escuchó cerrándose, la voz de Tania mi hermana grito.
- Quien vive?....
Mamá se levantó de la cama soltó mi pene, tomo su ropa y salió aprisa hasta su habitación, con las nalgas rojas y las tetas totalmente cubiertas de mi semen. Yo me puse un pants y una camiseta, medio acomode la cama, sentándome frente a la computadora.


Mis hermanas subieron pocos minutos después, me saludaron y preguntaron por mamá, ella salió de su habitación con un pants blanco, el cabello mojado y una gran sonrisa en la cara. Mis hermanas la miraron extrañadas, pero no hicieron pregunta alguna. Esa noche todos cenamos como de costumbre y nos fuimos a dormir sin el mayor sobresalto.
Lo que vendría después será motivo de más relatos…

Por Napalmrelatos 

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