jueves, 13 de agosto de 2015

Mi primera experiencia sexual (Relato Corto)


Hola mi nombre es Thania, soy nacida en estados unidos, pero de padres mexicanos, actualmente vivimos en los Ángeles California, yo tengo 16 años, nos soy muy alta, mido 1.65, de cuerpo normal, pelo largo y castaño. Bueno, todo empezó una mañana, cuando llegaron mis primos a mi casa, uno de ellos es de mi edad, el otro tiene solo 14, yo nunca he tenido novio y es por esta razón que yo no sabía mucho de sexo y esas cosas, pero aun así, yo tenía curiosidad de aprender bien que era todo eso del sexo.

A lo más que había llegado era a ver vídeos y fotos por Internet, y me gustaba mucho leer relatos eróticos y de los que más me gustaban eran los de incesto, aun no sé por qué pero esto me atraía mucho, era tanta mi curiosidad que incluso en ocasiones cuando se me daba la oportunidad de ver a mi papa o a mi hermano en la ducha no desaprovechaba ni un solo instante, mi papa es un hombre relativamente joven, él tiene 43 años y mi hermano tiene 19 es un poco mayor que yo, en algunas ocasiones he tenido la oportunidad de mirar a mi hermanito masturbándose, cuando lo miro estimulando sus genitales, me caliento mucho y rápidamente mi vagina empieza a segregar fluidos, el solo pensar que mi hermanito me penetre con su instrumento me excita.

Pero como les contaba, todo empezó cuando llegaron mis primos a la casa, yo me llevaba muy bien con los dos, pero mi atracción era más dirigida a Miguel, (Miguel es mi primo menor), siempre que estamos juntos nos ponemos a platicar de todo tipo de cosas y lo que más me gusta de él, es que me responde a todas mis curiosidades a cerca de los hombre, todo lo que se de sexo ha sido gracia a Internet y otro tanto a él, por otra parte yo sé que le gusto, siempre he sentido como a él le gusta mirarme cuando me agacho, cuando camino e incluso no aparta la mirada de mis senos cuando estamos platicando y yo aprovecho mucho esta situación.



Esa día mi primo Steven (el mayor) y mi hermano, se fueron a una fiesta con unos amigos, mi papa se encontraba trabajando y solo estábamos Miguel yo y mi mama, Miguel y yo nos metimos a mi habitación, (como siempre lo hacíamos) el empezó a mirar mis caderas y mi cintura, esto me empezó a calentar, el sentir que un hombre admirara mi belleza me pone excitada, y más aún si este hombre era mi primo.

Todo transcurrió normal toda la mañana, estuvimos platicando y hablando de temas sexuales, cuando de pronto mi primo me ase una pregunta que no me esperaba, él me dijo:

Miguel- ya tenemos mucho tiempo llevándonos muy bien y yo siempre te contesto todas las preguntas que me ases, pero yo no sé mucho de tu vida íntima, dime: ¿eres virgen?

Yo-¡por qué esa pregunta!

Miguel- solo curiosidad, es que no puedo imaginar como una niña tan hermosa como tú nunca haya tenido novio y mucho menos nunca lo haya hecho con nadie.

Yo- la verdad es que no he querido comprometer mi cuerpo con ningún hombre desconocida que salte de la noche a la mañana, y menos en esta época con tantas enfermedades y cosas de esas.

Miguel- pues en eso tienes razón, pero no sigas fingiendo, eres virgen sí o no.

Yo- sí, ya te dije que nunca me he querido meter con cualquier hombre.

Miguel- y si ese hombre fuera una persona de confianza para ti y tuvieras ya muchos años saliendo con él.

Yo- pues tal vez sí, eso creo.

En ese momento me sentí acosada por mi primo, pero por alguna razón me gustaba estar en esa situación, mi primo ya no aguanto más y me empezó a tocar todo mi cuerpo, yo lo retire y le dije que eso no estaba bien, él me dijo que dejara de fingir, que al fin de cuentas ambos nos sentíamos atraídos por el sexo, en eso el tenía razón y sin más que hacer, lo deje tocar mi cuerpo, él me dijo que así estaba mejor, el me tomo del cuello y me jalo hacia sus labios y me dio un beso muy profundo en la boca, después de esto yo ya no pude hacer más y perdí el control, estaba tan excitada que ya era imposible el resistirme a él.


Estaba tan caliente que sin pensarlo, empecé a despojarme de mi ropa, el hizo lo mismo, me excitaba mucho el hecho de que estaba a punto de hacerlo con un hombre menor que yo, cuando estuvimos los dos completamente desnudos pude mirar su pene ya bien parado, nunca había visto uno en persona, me acerque rápidamente a su instrumento el cual me hipnotizaba y me obligaba a dirigir la mirada hacia aquel palo, sin pensar más, lo tome entre mis manos y empecé a acariciarlo, mi primo me dijo como debía de jalarlo, yo sin poner resistencia hacia todo lo que mi primo me decía, a pesar de que yo era mayor, me sentía dominada por un niño y esto me calentaba aún más, luego de unos instante mi primo me dijo que se la chupara, no me sentía del todo segura, pero tampoco me podía resistir, aquel aroma me excitaba mucho y sin tiempo que perder, dirigí aquel instrumento a mi boca, lo chupe y lamí desde la base hasta la cabeza, no paso mucho tiempo cuando mi primo me dijo en vos alta y temblorosa, ya no puedo más estoy a punto de venirme, yo no entendí lo que me quiso decir y seguí chupando, cuando de pronto de su pene empezó a brotar semen, el cual inundo mi boca y embarro mi rostro, yo no conocía el semen, solo había visto fotos en Internet, sabía que tenían un aspecto parecido a un líquido blanco y viscoso, pero nunca lo había tenido tan cerca, yo sin saber que hacer escupí todo el semen que fue posible mi primo me dijo que tenía que tragármelos yo le dije que no se me antojaban mucho, pero él me dijo que era parte del rito sexual, mi primo dirigió su palo a mi boca y me dijo que se la chupara hasta que le sacara todos los residuos de semen que le habían quedad, y empecé a chupar su pene.

Aun seguía saliendo semen de su pene, yo me trague todo el semen que salió por su cabeza, y con mi mano limpie mi rostro y chupe mis dedos para comerme todo el semen que se me embarro en los dedos, le empecé a encontrar un gusto al semen de mi primo el cual tenía una consistencia un poco aceitosa y resbaladiza, con un ligero sabor saladito pero a la ves agrio, el cual permanecía en mi boca aun después de haberme tragado su semen.


Mi primo me pregunto que si me había gustado, yo le dije que al principio no, pero después le fui agarrando gusto, él me dijo que ahora le tocaba a él hacerme gozar, el me sujeto de mi cintura y me sentó en la cama, después me acostó y abrió mis piernas, yo un poco temerosa me levante rápidamente y le pregunte qué, que era lo que iba a hacer, él me dijo que no me asustara que no era nada malo, yo le dije que tenía miedo a ser penetrada ya que he escuchado que cuando una es virgen suele doler la penetración, él se rio y me dijo que eso sería después, que el solo quería hacerme sexo oral, el me volvió a acostar en la cama y con su lengua empezó a chupar toda mi rajita, su lengua recorría de arriba abajo, y la punta de su lengua entraba por mi agujerito, después con una mano abrió mis labios y con la otra ligeramente introdujo un dedo por mi entradita, yo no le dije nada ya que no me molesto, poco a poco fue metiendo su dedo hasta que estuvo casi todo dentro, yo no sentí mucha molestia, solo una ligera sensación que no sé cómo describirla, luego el saco su dedo y continuo lamiendo mis genitales hasta que ya no aguante más y tuve mi primer orgasmo, el cual provoco una gran cascada de fluidos que embarraron la cara de mi primo, el tomo gran parte de mis fluidos y se los tomo yo no podía creer lo que estaba pasando, mucho menos lo que estaba yo asiendo, pero me sentía feliz, luego él se levantó y me sonrió, se vistió y me dijo que por hoy ya era suficiente, pero que después vendría lo mejor, yo me levante de la cama y me vestí, todo transcurrió normal toda la tarde, mi hermanito hablo para decir que no iba a regresar en toda la noche y que mi primo tampoco regresaría, esto al parecer nos favoreció a mí y a Miguel ya que como no vendría su hermano el tendría que quedarse en mi casa, y así fue, pero aun así el sexo me había agotado y me sentía sucia, así que me metí a darme un buen baño, mi primo hizo lo mismo, solo que el entro un poco después que yo, como no tenía ropa tubo que usa la de mi papa para vestirse, el día paso volando, cuando menos pensé ya eran las 9 de la noche, mi papa ya no tardaba en llegar a casa, mi primo y yo nos pusimos a ver la tele, mientras que mi mama preparaba algo para comer, en eso mi papa llego, le di un beso en la mejilla y un abraso, el saludo a mi primo y se fue a su habitación a cambiarse de ropa, luego mi mama nos habló para decirnos que ya estaba la comida echa, nos sentamos a la mesa, comimos y nos retiramos a la sala, como a las once me empecé a sentir cansada, y me retire a mi habitación, le di las buenas noches a mis papas y a mi primo, mis papas también se retiraron, y llevaron a mi primo a la habitación donde iba a dormir, yo me encerré en mi cuarto y comencé a masturbarme, no salían de mi cabeza las escenas del sexo que habíamos tenido con mi primo, después de tanto pensar y jugar con mi conchita, me quede fui quedando dormida.

Me levante como a las 7 y me fui directo hacia el cuarto que mis papas le habían prestado a mi primo para dormir, al abrir la puerta note que aún estaba dormido y no quise despertarlo, me regrese a mi cuarto y me puse a organizar algunas cosas, después me fui a dar un baño, mientras el agua recorría mi cuerpo, no dejaba de pensar en lo que habíamos hecho mi primo y yo, por alguna razón me sentía mal y culpable de lo sucedido, pero por otra parte yo estaba consciente de que me había gustado mucho lo que habíamos hecho, era la primera vez que me sentía muy bien y por sobre todo me sentía por fin feliz y atraída por un hombre, lo malo de todo es que ese hombre que para mí era perfecto era mi primo y para mi es inevitable pensar que está mal, muy mal.


Cuando termine de bañarme, me vestí rápido y me fui directo a la sala, aun no se había levantado nadie, el único que no estaba era mi papa ya que él se levanta y se va muy temprano, yo me senté en el sofá, en eso siento que unas manos se deslizan hábilmente por entre mi cuello, bajan sensiblemente y rozan mis senos, yo gire mi cabeza rápidamente para ver quién era, efectivamente era mi primo el que me acariciaba, y me dice con un gesto poco molesto, -por qué no fuiste a mi cuarto en la noche, recuerda que teníamos algo pendiente-, yo le dije que aún no me sentía lista para hacer eso y me dijo que mal por ti, ya que después ya no tendríamos otra oportunidad tan grande como esta, yo ya no estaba segura de eso que estaba haciendo y le dije que ya no quería saber nada de ese tema, que yo prefería esperar el tiempo indicado para esas cosas, al parecer no le pareció la idea, pero yo creo que eso era lo indicado en ese momento, la verdad estaba completamente confundida, a pesar de que yo siempre había querido ser partícipe de un acto de incesto, ahora que por fin lo empezaba a conseguir ya no estaba segura, en eso que mi primo se molestó y se fue a sentar en el otro sofá, llegaron mi hermanito y mi otro primo, se veían un poco mal y con un fuerte aliento a alcohol y como a mí no me agradan mucho los borrachos, preferí retirarme e irme a caminar, me fui a casa de una amiga, la cual vive cercas de mi casa, ella estaba a punto de salir de compras y por suerte la alcance a tiempo y le dije, más vale llegar a tiempo que ser invitada, ella se rio y me pregunto que por qué tan temprano en su casa, yo le dije que por que llegaron mi primo y mi hermano cayéndose de borrachos y ya sabes que yo no lo soporto, ella entendió y me dijo que me subiera pues al carro.

Llegamos al centro comercial y nos pusimos a mirar la ropa, yo solo me quedaba con ganas de comprar algo ya que no traía nada de dinero. Para cuando mi amiga termino sus compras, ya eran como las cuatro de la tarde, el tiempo se va muy rápido en los Ángeles y casi no se puede hacer gran cosa en el transcurso del día, mi amiga me llevo hasta mi casa, nos despedimos como siempre, y yo me dirigí a la entrada de mi casa, por suerte ya no estaban mis primos, mi mama un poco molesta, me pregunto que a donde me había ido tan temprano y sin permiso, yo le dije que fui a casa de una amiga, ella se molestó aún más y no paro de reprenderme en toda la tarde.

Ya de noche, yo me fui a mi cuarto y me puse a usar la computadora para pasar el rato, en eso entra mi hermano, y con una sonrisa en su rostro, me pregunta que, que es lo que hago, me quede callada un instante, luego le dije que estaba en el Chat, él se acercó a mi sigilosamente y me pregunto que como me la había pasado ayer con mi primo, yo no entendí de momento y le pregunte:

Yo- a que te refieres con eso.

Mi hermano- ya sabes, con eso del sexo y esas cosas.

Yo- no entiendo lo que me quieres decir.

Mi hermano- ya no finjas, Miguel me contó todo lo que habían hecho y la verdad me calentó mucho.

Yo- ¡pero que te contó!

Mi hermano- ya sabes, eso de que tuvieron sexo oral y que no quisiste que te cogiera.

Yo- pero eso no es cierto.

Mi hermano- la verdad no me importa si es cierto o no, yo solo quiero que me cures esta calentura que traigo.

Me tomo de la cintura y me tendió en la cama, cerró la puerta con llave y me dijo, ahora si vas a ver lo que es un verdadero hombre, yo no sabía qué hacer, la verdad estaba asustada, pero no podía resistirme, yo quería sentir el pito de mi hermanito dentro de mí era lo que más había deseado yo en toda mi vida, no me resistí y empecé a desnudarme, el me empezó a besar y yo tocaba todo su cuerpo, ya estábamos los dos en un estado de lujuria al máximo, luego de unos minutos me abrió las piernas y apunto su palo a mi entradita y me dijo, ahora si vas a ver lo que es un buen trozo de carne, yo le dije que no lo hiciera ya que yo era virgen, él se rio y me dijo que no me preocupara por eso y me empezó a penetrar muy lentamente, yo no sentía molestias aun, hasta que tuve toda su cabeza dentro de mí, sentí algo que jamás había sentido, luego él me dijo, en verdad eres virgen, pero eso no es un problema, te va a doler un poco pero después te va a gustar, yo sentía un poco de nervios, pero estaba ansiosa de sentir su trozo dentro de mí, luego me empezó a meter más su pene y me empezó a doler de una forma un poco más fuerte, cuando me metió la mitad de su miembro ya no aguante y le roge que lo sacara rápido, era mucho dolor y no sentía ni un mínimo de placer, él me dijo que ya no podía retroceder y me dijo que lo metería de un solo golpe, yo me puse aún más nerviosa pero yo ya no podía hacer nada, el me abrazo con fuerza e introdujo casi todo su pene en mí, no pude evitar el gritar pero él me tapo la boca y me pido que guardara silencio, yo no podía callar y mis ojos ya estaban un poco lagrimosos, entonces el empezó a bombear lentamente, yo ya no aguantaba pero no podía hacer nada.


Al cabo de unos minutos ya no era tanto mi dolor, y empecé a sentir un poco del placer de ser penetrada, cuando mi hermano estaba a punto de acabar dentro de mí, el saco su pene y me lo puso en la cara y me dijo: chúpalo zorra, trágate toda mi leche, yo obedecí y empecé a mamar el pene de mi hermano, el morbo de estar con mi hermano me excitaba mucho y cuando menos pensé, todo el semen de mi hermano quedo regado en mi boca, luego el bajo y me empezó a lamer mi clítoris con frenesí, yo ya no aguante mucho y termine por tener un fuerte orgasmo, luego el rio y me dijo: ya ves, no era tan difícil ahora los dos estamos curados, tú me bajaste la calentura y yo te apague la lujuria y te cure tu virginidad, no entendí muy bien lo que habíamos hecho, pero estaba muy feliz, me sentí complacida, mi hermanito salió de mi cuarto y yo me quede tendida en la cama, estaba desnuda y con las piernas abiertas, aún estaba súper mojada y con el sabor a sexo en mi boca, me levante y en silencio me fui a bañar, no quería que nadie sospechara nada de lo que había pasado entre mi hermano y yo, sin duda esa fue una de las mejores noches de mi vida.

Mientras tomaba el baño, no dejaba de pensar que a partir de este día todo sería diferente para mí, ya no habría limitantes para mi sexo, lo que más me gustaba es que ahora ya iba a poder tener sexo con mi primo y no solo con uno sino con los dos, y lo que es mejor, mi hermanito estaría siempre a mi lado y dispuesto a cogerme todos los días, fue tanta mi calentura en ese momento que tuve que bañarme con pura agua fría, estaba tan caliente que el agua fría lastimaba mi cuerpo, podía sentir como el agua se calentaba en cuanto tocaba mi piel, cuando ya no aguante más empecé a estimular mis genitales, mi calentura fue tanta que no fue muy difícil conseguir el orgasmo, era increíble, ya era toda una mujer en plena vida sexual y lo mejor, con una vida sexual filial, la sola idea no me dejaba estar tranquila, todo estaba a la perfección para mí.

Termine de bañarme y me fui a mi cuarto y me dispuse a dormir, la verdad fue algo que me costó trabajo, pero eso sí, estaba segura de que a partir de esa noche mi vida cambiaría.

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