sábado, 28 de octubre de 2017

Adrenalina en las escaleras (Relato Corto)


Disponía de pocos minutos para subir a la habitación de mi hijastra y volver antes que alguno de los presentes en la fiesta notara nuestra ausencia. Celebrabamos el cumpleaños número 11 de mi amada Francys quien subió a cambiarse porque otro niño vació un refresco sobre su ropa.

Subo y la interceptó justo en las escaleras, sin chance de escapar, contra la pared busco besarla metiendo la mano bajo su vestido. Moviendo la cabeza de un lado a otro evita mis besos y con el tono caprichoso que sólo usa conmigo me reniega que la deje ir, sin dejar de intentar encontrarme con sus ricos labios le susurró suplicándole que acepte; mis dedos habían logrado llegar a su cosita y luego de un par de minutos, Francys cede y nuestras bocas se funden en un intenso beso mientras saco mi pene y bajando sus calzones froto la punta en su ya húmeda vaginita.

La diferencia de estatura complicaba un poco la fricción pero no me detuve; su rechazo cambia a resignación y termina entregándose a mis besos y a la sensación que le producía la fricción de nuestros genitales, sus brazos rodean mi cuello y levantándola un poco, me entrego al victorioso momento de hacerla mía.
Mi boca callaba sus ricos gemidos, cuando su cuerpo me dice que ya va a correrse, espero hasta el último instante; sus brazos me aprietan con fuerza, deja escapar un gemido producto de su orgasmo y la sorpresa de sentir que la penetro lo suficiente para que todo mi semen llene su interior.

Aún contra la pared, subo sus calzones mientras trato de besarla, rechazándome y molesta susurra:

-Por qué hiciste eso? Yo no te di permiso!-
-No me molestes si? Perdóname, prometo compensarte-
La dejo seguir y voltea para decirme: Quiero un iPad, y sigue.

Vuelvo al patio trasero, todos en lo suyo, miro a todo lados buscando a mi esposa y por la espalda escucho a mi amigo de infancia que ofreciéndome una cerveza me pregunta si logré mi cometido.
Bebo de la cerveza y evitando eructar le digo: No sólo eso, al fin pude correrme dentro.

Mi amigo suelta una carcajada y con perversidad me dice en voz baja: 
-Pues me debes una, tu esposa quería subir a buscarlos-
-Y qué hiciste?-
-Pues la llevé al cuarto de lavado y le di su merecida cogida-
-Gracias, eres un gran amigo-
-De nada, un día de esto tendrás que compartir la nena conmigo-

Por lovelittlegirls

2 comentarios :

  1. Solo como FANTASIA QUE NUNCA debe suceder en la realidad, aunque desgraciadamente y peores cosas así pasan, estos relatos me gustan, repito: SOLO COMO FANTASIA que NUNCA deberian suceder, fantiasia que no perjudica a estos ángeles que son las nilñas (tengo dos hijas y una nieta y son mi más preciado y protegido tesoro (antes de que alguien me llame pervertido).

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    1. No creo que debas justificarte, se sobreentiende que esto es solo una fantasía, un saludo mi amigo

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