domingo, 31 de marzo de 2019

¿CALOR? NO SABES NADA JON SNOW, CON LASCIVIA DE ABRIL TE QUEMARAS LOS GENITALES


EDITORIAL

El sexo es una fuente inagotable de fantasías y prácticas y todas tienen cabida siempre desde el respeto y el consenso.

El mundo BDSM es, sin duda, una de las filosofías sexuales más excitantes debido a la estrecha unión que existe entre mente y cuerpo en cualquiera de las prácticas que lo representan.

El bondage es el vínculo que une a am@ y sumis@. Ambos roles resultan igual  de importantes y necesarios para que la disciplina de esta forma de vida funcione y tenga sentido.

La entrega que, en mayor o menor medida, un sumis@ regala a su amo, dota a este último de un poder maravilloso para proferirle placer a través de sus órdenes o castigos. La excitación que el sumiso encuentra al sentirse dominado y, a veces, incluso humillado y castigado (ya sea a través del puramente dolor físico, las restricciones o mediante la obediencia plena a las órdenes del amo) es difícilmente comprensible por alguien que no siente el impulso de entregarse a otro.

En contrapartida, el orgullo y la excitante sensación de poder que alcanza el am@ cuando consigue tener al sumis@ a su total merced, es una sensación difícilmente comparable con otras prácticas.

Cuando am@ y sumis@ están en total sintonía, se produce una simbiosis entre ambos que, quizá, sólo ellos dos pueden comprender. Y las reglas que rigen su relación estarán tan sólo basadas en lo que ambos decidan. No hay dos relaciones BDSM iguales, porque tampoco hay dos personas iguales. 

Para la que escribe, con tendencia natural a la sumisión, pero que ha probado ambos roles; no existe nada más excitante que la sensación de entrega absoluta y sin filtros a otra persona. Cierto es que no todas las personas son el am@ o sumis@ ideal para otro. Es un proceso complicado y que requiere de paciencia y tiempo. No es fácil dar con la persona a la que deseas entregarte en cuerpo y alma pero, cuando eso ocurre, la necesidad de pertenecerle, adorarle y hacerle feliz te invade sin remedio.

El mundo BDSM es poco conocido dentro del sexo y, en parte, resulta comprensible. Muchas personas se ven incapaces tanto de someter a otra persona como de sentirse sometidos y les resulta totalmente imposible conseguir la excitación a través del sometimiento o el dolor. Sin embargo, para las personas que tenemos interiorizada cualquiera de estas dos facultades, este tipo de prácticas nos enriquecen tanto a nivel mental como físico.

Como todo en esta vida, lo mejor es conocer y, cuanto más, mejor. Después, la decisión es de cada uno.

Sed todos bienvenidos a este nuevo encuentro con el placer y la libertad, bienvenidos a Lascivia Abril.

MENTE ABIERTA, CORAZÓN LIMPIO Y SEXO HÚMEDO
Alba


No hay comentarios :

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...