jueves, 23 de enero de 2020

El pago por aprobar (Relato de incesto y BDSM)



Cuando sacó la polla de mi boca una riada de saliva inundó mi cara. Yo estaba tumbada boca arriba en el sofá de su despacho, con la cabeza medio colgando para que la polla entrara mejor. No tenía una polla especialmente grande pero me costaba mucho que entrara hasta los huevos, respiraba mal, y creaba mucha saliva.

El cabrón se sentó en mi cara y buscó mi nariz con su ojete. Cuando consiguió acoplarla a su agujero me agarró fuertemente los pechos y empezó a moverse adelanta y atrás o se movía en círculos sobre ella. A mi me estaba dando un asco tremendo así que terminé por lanzar un grito de protesta. El tío se levantó y girándose sobre sí mismo me dio un bofetón en la cara. Yo me quedé acojonada, lo miraba suplicante, y su respuesta fue volver a poner su culo sobre mi cara y con las manos abrirse las nalgas y acoplar aun mejor mi nariz dentro. Se sentó completamente sobre mi, notaba todo su peso, sus huevos y su polla descansaban en mi boca sobrepasándola. Empecé a darle cachetazos en las nalgas porque no me dejaba respirar y acabó por levantarse, pero me soltó otro bofetón.

El cerdo iba a cobrarme muy cara la nota que le había pedido.





Pero lo más humillante de todo era que todo esto había sido idea de mi madre que contemplaba cómo me humillaban y abusaban de mi. Después de mi último boletín de notas, que fue desastroso, me dijo que quería notables en todas las asignaturas, y que, literalmente así me lo dijo, si te tienes que dejar follar por tus profesores, lo harás, es más, añadió, yo misma te llevaré a que te follen. Me dijo que sería una lección de vida.

El director llamó a su secretaria y le dijo que procediese como él había hecho. La tía tendría unos 50 años, y debía haber hecho esto más veces porque cumplió la orden sin inmutarse, al momento. Se bajó las bragas y la falda e, igual que él, se abrió las nalgas y acopló su ojete en mi nariz. Su chocho babeaba sobre mi boca, y su culo apestaba, mucho más que el del director. De refilón vi que mi madre tenía la mano metida en la entrepierna, y que el director le amasaba los pechos por encima de la ropa.

Yo alucinaba, y me quería morir, pero ya no podía parar todo esto.

La secretaría paro de menear su culo en mi nariz a frotarse el chocho por toda mi cara, un chocho todo peludo por supuesto. Se agarraba también a mis pechos y me escupía el vientre. Gemía como una puta la muy cerda. Me dijo que le alcanzara los pies y comenzó a chuparlos y lamerlos pero de repente me pegó un mordisco y que me hizo ver las estrellas y pegar un grito de dolor. Eso captó la atención del director y de mi madre que se acercaron a ver qué me había hecho para que pegase ese grito, y la muy puta volvió a morderme, la cabrona mordía muy fuerte, me dolía de verdad, y en esas el director me cogió el otro pié y empezó a darme golpes con la mano abierta en la planta del pie. Yo gritaba e intentaba zafarme de ellos pero era imposible, grité mamá para que me auxiliase pero lo que obtuve por respuesta fue un "pégale más fuerte" y verla con la mano derecha dentro las bragas frotándose como una loca.

Dejaron de pegarme y morderme, la secretaria se levantó y ahí se quedaron los tres mirándome, pensando seguramente en qué hacerme a continuación. Me atreví a pedir permiso para ir al baño, quería lavarme la cara a toda costa y...otro bofetón, empecé a llorar, ya no aguantaba más. Mamá me cogió y me llevó al baño, pensé que por fin todo se acababa, pero ni de coña, me dijo que tenía que aguantar lo que me hicieran y darles todo el placer que quisieran. Ahí me rendí, dejé de llorar y me sometí. Me lavé la cara y salí con mamá del baño.

Como había protestado tanto con los culos decidieron darme dos tazas, se pusieron los tres, mamá incluida, de rodillas apoyados en el sofá y me ordenaron comerles el culo a todos. Ya no protesté. Empecé por mamá, lo tenía depilado, el culo y el coño. Abrí sus nalgas y metí mi cabeza, la puta de ella se tocaba mientras sentía mi lengua en su ojete. El siguiente fue el director, culo peludo, pero se lo comí igualmente, le metí bien la lengua y la moví dentro mientras él se la meneaba, y llegué a la cerda de la secretaria, que también lo tenía peludo, pero le apestaba. Respiré hondo y casi metiendo los dedos en su ojete se lo abrí y metí la lengua intentando no respirar, entonces sentí la mano del director sobre mi cabeza empujándola y metiendo aún más mi cara en el culo de su secretaria. La muy puta empezó a empujar y sentí de repente cómo una masa de algo tocaba mi lengua, no podía ser otra cosa mas que su mierda. dí un respingo y zafándome del director me lancé a la carrera al cuarto de baño, pero el cabrón me cogió de una pierna y me tiró al suelo. Protesté, le dije que tenía caca en la lengua y quería lavarme, que POR FAVOR me dejara, pero el cabrón me abofeteó y me levantó por los pelos, me escupió en la cara, me dio otra bofetada y les dijo a mamá y la secretaria que hicieran lo mismo, y eso hicieron las cabronas, me escupieron y me soltaron sendas bofetadas, la de la secretaria más ligera que la de mamá, que me soltó un bofetón en toda regla, la muy puta.

Entonces me llevaron al baño y entramos los cuatro en la ducha, me dejaron en el centro, de rodillas, y el director le dijo a la secretaria que empujase hasta sacárselo todo, o sea, que se cagase encima de mi. Dicho y hecho, la tía se puso a horcajadas sobre mi y empezó a gemir mientras empujaba. Yo me tapé la cara con las manos y esperé lo inevitable, sentí como la caca golpeaba mi cabeza y caía al suelo de la ducha, por detrás de mi, tocándome los pies, un segundo trozo cayó, más pequeño, que se quedó en mi pelo, y a continuación se orinó mojándome toda por completó. El pis se escurría por mis manos, lo sentía en mis tetitas y bajar por mi vientre y por mi espalda.

Salieron los tres de la ducha y el director me dijo que lo limpiase todo, y cómo iba a limpiar la caca?!!! pues la tuve que coger con las manos y tirarla al water. La secretaria volvió a entrar y abrió el grifo de la ducha para lavarse y que yo me lavara también. Me hizo meterle los dedos en el culo y chuparlos para comprobar que se había lavado bien. Yo me duché a conciencia y fue un tremendo alivio, casi me produjo alegría, y me hacía estar más dispuesta para lo que viniese.

Cuando salimos de la ducha mamá se la estaba chupando al director, me hizo una seña para que me acercase y que se la chupara también, la secretaria, sin que nadie le dijera nada, se acopló en el culo de mamá, tirándose al suelo y se dedicó a él gimiendo a lo loco.

Cuando yo me puse de rodillas para chupársela al director, éste me cogió enseguida la cabeza y me folló la boca a lo burro, con unas empelladas tremendas, ya no aguantaba más y presionándome la cabeza contra su vientre se corrió en mi garganta. Noté el semen bajando por dentro de mi, las arcadas me venía y respiraba profundamente para evitarlas puesto que el hijoputa no me soltaba, me dio dos o tres apretones, todos seguidos de descargas ya más pequeñas que tragaba sin problemas, gemía como un tiro, le iba a dar un puto infarto. Me mantuvo así varios minutos, hasta empezó a aflojársele la polla dentro de mi boca. Cuando la sacó no me soltó la cabeza, me seguía agarrando por el pelo, y empezó a darme bofetadas, una, otra, y otra, me cogió del cuello estragulándome y me acercó a su cara, sacó la lengua y me lamió de la barbilla a la frente apretando la lengua en todo el corrido. Entonces me soltó y caí al suelo intentando recuperar la respiración. Mi madre se puso a horcajadas sobre mi y comenzó a frotarse el chocho y a meterse los dedos hasta que un surtidor empezó a mojarme cara y cuerpo, era increíble lo que salía de su coño, no paraba. Yo me volvía pero daba igual, me mojaba por todas partes. Cuando terminó me cogió la cabeza y me restregó intensamente el chocho por la cara, de arriba a abajo varias veces. Se marchó con el director al despacho, y la secretaría me llevó al sofá de nuevo, me tumbó y frotó su chocho en mi lengua hasta correrse varias veces.

En ese tiempo al director se le había puesto dura de nuevo, y poniéndome de pie y de espaldas a él me metió dos dedos gordos en el culo y los metió y sacó hasta que consideró que estaba bien abierto. Apoyó entonces su glande en mi ojete y empujó hasta tenerlo todo dentro. Sentí toda esa carne dura abrirse paso dentro de mi, pegó su cuerpo al mio, que me abarcaba por completo, me metió un dedo en la boca y con la otra mano agarró mis pechos y me folló el culo salvajemente sin miramientos hasta correrse dentro. Cuando me soltó la leche, me llevó al sofá sin sacarla de mi culo y se tumbó así acoplado encima de mi, todo su peso sobre mi pequeño cuerpo, y ahí se quedó hasta que se le ablandó y sola salió de mi ojete. Se la limpió en mi pelo y le dijo a mi madre que enhorabuena, que tenía un notable alto, y que me llevara de allí que no quería verme más.

Nos vestimos las dos y nos despedimos. No dijimos ninguna una sola palabra hasta llegar a casa. Yo subí a mi habitación, volví a ducharme, me lavé la boca siete veces y me acosté. De madrugada mamá vino y se metió desnuda en mi cama, hundió su cabeza en mi sexo y durante media hora me lo estuvo comiendo como nadie me lo volvería a comer jamás hasta hoy. Me corrí dos veces, supongo que sería el premio por el notable.

Por CarlaG

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