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jueves, 19 de marzo de 2020

Mi vecino


Mi nombre es Mariana tengo 15 años y vivo al sur de la CDMX, soy una chica común, nada sobrenatural, no soy muy voluptuosa pero digamos que tengo lo mio, soy una chica amable y sencilla, tez clara, de complexión delgada además de que me gusta mucho hacer ejercicio digamos que me mantengo en forma, apenas alcanzo los 162 cm y peso como 51 kg, tengo un hermanito de 10 años, vivo con mis papás, ellos siempre han cuidado muy bien de nosotros, hemos crecido en un buen ambiente familiar de mucho cariño, amor y respeto, siempre nos han dado lo mejor que han podido y siempre tratan de estar al pendiente de nosotros, profesamos la religión católica y siempre hemos mantenido, creo yo, buenos valores. Desde muy chica siempre me han inculcado respeto a Dios, a mis papás, a mis maestros y todos mis mayores, nunca he tenido problema con eso.

Todos mis estudios desde el kinder, primaria, secundaria y preparatoria los he cursado en escuelas católicas y privadas, al igual que mi hermano, mis papás siempre han desconfiado de las escuelas públicas y de todos, tanto que por eso es que siempre mis papás nos llevan a la escuela y regresan a casa, mi vida siempre ha sido buena, de eso no puedo quejarme. Debido a que siempre he estado tan protegida por mis papás, no he podido hacer algunas cosas que me gustarían, por ejemplo, nunca he ido a una fiesta sola, nunca salgo a ningun lugar si no es con mis papás, no solo yo, esto es para los dos, nos cuidan tanto que a veces creo que exageran, en fin les contaba, una vez en la secundaria se realizó una visita a una reserva ecológica donde se podía acampar y mi mamá tuvo que acompañarme, una salida al cine con mis amigas y mi mamá nos acompañó, no lo tomo a mal al contrario lo agradezco pero siento que a veces es mucho, nunca me ha dejado tener novio, dicen que aún no es tiempo, que ya llegará el tiempo. En la secundaria en tercer año, un chico, el más galán de la secundaria se acercó a mí y me pidió ser su novia, aunque sabía muy bien que yo no podía salir a ningun lado y que jamás podríamos vernos fuera de la escuela aún así quería ser mi novio. Yo acepté pero no funcionó, solo duramos una semana, era imposible, mis papás siempre estaban atentos en mi salida y no podía mentirles, solo fuimos novios de manita sudada, fue algo lindo. 




Otra de las cosas es que no nos permiten usar son las redes sociales, nos lo revisan casi a diario, solo podemos usar la computadora por las tardes para hacer tareas, así siempre ha sido mi vida, por ejemplo en las prácticas y los entrenamientos de atletismo, natación, voleibol y en los partidos siempre están presentes mis papás. ya se imaginaran cómo es mi vida.

Pero bueno, vivimos en una privada al sur de la CDMX una tarde salí a la tienda que se hallaba fuera del fraccionamiento, salí de rápido con el permiso de mis papás pero se me había olvidado llevar una bolsa para cargar con los productos que debía de comprar, ya que el reglamento de usar bolsas desechables ya estaba vigente y por esa razón no me hablan dado una bolsa de plástico para llevar los productos que acababa de comprar. Estaba bastante conflictuada con la cantidad de cosas que llevaba, y estuve a punto de llamar a mi mamá para que me ayudara a acarrear las cosas, cuando escuché a mis espaldas una voz masculina ofreciéndome ayuda.

- Buenos días señorita, si gusta, yo le puedo ayudar a llevar las cosas a su casa.

Me giré sorprendida y al girarme, reconocí a unos de mis vecinos, que vive en la casa contigua a la mía.

Sip, si claro por favor, se lo agradecería muchísimo.

Acepté la ayuda y vi que mi vecino, llevaba una bicicleta en la mano izquierda y también una de esas bolsas de tela en las que suelen poner las cosas del supermercado. Rápidamente logró acomodar casi la totalidad de las cosas en aquella bolsa y caminamos juntos hasta el frente de mi casa, donde tomé la bolsa antes de cruzar la puerta de entrada cargada de cosas.Me metí a la casa y vacié rápidamente la bolsa para salir de nuevo con la bolsa vacía para regresársela a mi vecino, cuando observé que éste ya estaba entrando a su propia casa, sin mostrar mayor interés en la bolsa de tela que me había prestado. Pensé que tal vez llevaba un poco de prisa y que quizá estaba ansioso por llegar a su casa y no decidió esperar, pero ni siquiera las gracias le dí, me sentía fatal por eso, él me ayudó con mis cosas y no le agradecí y me quede con su bolsa, bueno, ojalá en otra ocasión pueda regresarle su bolsa y agradecerle.

La ocasión no tardó mucho, ya que esa misma tarde, mientras me despedía de mis papás que se dirigían a una reunión social, noté que mi vecino estaba afuera de su casa, limpiando su bicicleta. Esperé a que mis papás se fueran completamente y me dirigí a la casa de mi  vecino para regresarle su bolsa y sobre todo agradecerle.

- Buenas tardes vecino, muchas gracias por su ayuda, ya no me dio tiempo de agradecerle pero aquí estoy por eso y también para regresarle su bolsa, en verdad le agradezco por haberme ayudado esta mañana.

- Buenas tardes vecinita, no tienes que agradecer, es un placer ayudarte, eres muy amable.Gracias ti por regresarme mi bolsa, puedes ponerla ahí junto a la puerta.

Mi vecino, es un señor joven, de 39 años de edad, con buen físico, supongo que por el ejercicio de la bicicleta, estaba a punto de irme cuando me pregunto:

- ¿Cual es tu nombre?

- Mariana...

- Un placer señorita, yo soy Víctor.

- Mucho gusto -respondí.

- ¿Me puedes pasar de favor esas herramientas?

- Sip, aqui estan

- ¿Qué le hace a su bici?

- La estoy ajustando y lubricando para que funcione bien, digamos que es darle mantenimiento.

- Orale, ya veo , pensé que solo la estaba limpiando jejeje

- No, jajaja como crees hermosa, jajaja, lo que pasa es que tengo un a competencia el fin de mes y tengo que estar entrenando y darle mantenimiento casi al mismo tiempo.

- Ohh!! que bien, entonces es un atleta profesional!! que padre!!

- Pues tanto así no, pero si me agrada mucho esto de las competencias y las bicicletas, salir a rodar y pasear. ¿Te gustan los paseos en bicicleta?

- Nopi, bueno la verdad no sé, la verdad ni sé andar en bicicleta. Nunca he podido subirme a una sin caerme. Tenía la mía, pero nunca me enseñe a usarla y creo que mis papás mejor la vendieron. 

- Es fácil Marianita, si gustas, yo te puedo enseñar y dar algunos tips. Ahí tengo una bicicleta con las que empecé esto de las competencias, no es la mejor en tecnología pero sirve bien para enseñar y practicar.

- ¿En verdad? Claro que sí me gustaría aprender, pero mis papás son muy estrictos conmigo y no creo que me den permiso de salir a practicar o ir a un paseo en bicicleta

- Te entiendo, pero en realidad por ahora no necesitamos de ir muy lejos para enseñarte a controlar una bicicleta, podría ser aquí mismo afuera de tu casa o atrás en el patio, el punto es querer, ya verás que cuando les demuestres a tus papás que si puedes manejar una bicicleta hasta te compran una nueva y te dan permiso de ir a una rodada.

- Sip, creo que sí estaría bien eso y sorprenderlos.

-Vi que salieron tus papás, ¿a dónde fueron?¿se van a tardar?

- Fueron a una reunión con sus amigos de generación y pues sip se van a tardar un poquito, ¿por qué?

- Perfecto hermosa, pues si tu quieres Marianita, podemos practicar ahorita, te presto esta bicicleta y practicamos, te enseño si gustas.

- Si, estaría bien, pero la verdad no sé, la verdad tengo miedo, mis papás no me dejan salir de la casa, primero tendría que pedirles permiso y si me marcan mis papás y luego se dan cuenta que no estoy, que me salí, me van a regañar y castigar.

- No hermosa, vamos a estar cerca de aquí no hay problema y vamos estar al pendiente, si te marcan al celular o a tu casa, de eso no te preocupes yo tambien te ayudo con eso.

- Pues bueno, esta bien, vamos a practicar

- Así me gusta Marianita, vamos a practicar. Lo primero, lo primero es el calentamiento, la ropa adecuada y las protecciones, siempre ante todo usar protección, rodilleras, coderas y un casco. Mira hermosa, voy a mi casa para cambiarme de ropa, por las protecciones y el casco. Tu mientras también puedes ir a tu casa y cambiarte esos jeans por unas licras o un short. Nos vemos aquí en unos 10 minutos.

Estaba muy nerviosa y emocionada a la vez, iba a hacer algo sin el permiso o supervisión de mis papás, pero ,iba a aprender a andar en bicicleta, algo que siempre había querido y así podrían comprarme una bicicleta de nuevo. Entre rápidamente a cambiarme pero ya estando en mi cuarto no sabía qué ponerme, estaba entre ponerme un pants pero Víctor me había dicho unas licras o un short, estuve buscando algo así pero tenía un short muy demasiado pequeño que creo no era para la ocasión y solo encontré unas mallitas tipo leggings de color blanco, hacía tiempo que me las compré pero casi no las usaba más que con vestiditos o blusones porque era muy delgada la tela y se me transparentaba mucho, no sabía qué ponerme, creo que si me tarde mucho, tanto que Víctor se atrevió a tocar a la puerta discretamente, me acerqué a la puerta y le abrí.

-¿Todo bien pequeña? o ya estoy listo y mira tú sigues igual de hermosa pero sin cambiarte jeejeje

- Lo siento señor pero no tengo nada qué ponerme para parecer ciclista 

- Mira hermosa, en primer lugar llámame por mi nombre y en segundo no necesitas la gran cosa de ropa para practicar, yo voy comprando esto poco a poco y por eso tengo varios de estos, no tengo uno de mujer si no te lo prestaba pero vamos si quieres te ayudo a elegir algo de tu ropa para que te sea cómodo.

- Sip, esta bien 

Cerramos la puerta y fuimos directo hacia mi cuarto, Víctor ya iba bien preparado, se había puesto su traje de ciclista, y ya llevaba todo mi equipo de protección, al entrar a mi cuarto se sorprendió, de lo acomodado y limpio que estaba todo, me felicito por ser así y comenzó a buscar algo para mi entrenamiento.

- Pero que bonito cuarto Marianita, eres una niña muy bien portada y muy cuidadosa, que gusto me da conocerte.

- Muchas gracias, mi mamá siempre le ha gustado que todo esté limpio y pues trato de hacer lo mejor que puedo.

- Me parece perfecto, ahora vamos a buscar algo que te sirva, tienes mucha ropa, muchos vestidos y blusitas, pero nada como ropa deportiva, pero ahorita encontramos algo parecido a lo que traigo, ya veras!!

- Ojalá que sip

- Esto no, esté tal vez, nop, no se estira, esto no….

Así estuvo Víctor buscando un rato en mi ropa y no encontraba algo que me sirviera, hasta que se topó con las mallitas blancas.

- Mira hermosa, esto puede servir a la perfección, son ajustables y perfectas para practicar deporte, con estas hermosa, con estas puedes practicar.

- hummmm…. sip, ¿usted crees? la verdad no se me hace tan deportivo

- Sí , yo digo que si, es lo más que se parece a lo que buscamos

- La verdad no me gusta usar tanto este, porque hummm…  se me transparenta todo jejeje 

- jajajaja hermosa!!! jajajaja, sí podría ser pero pues aquí nadie te va a ver, bueno solo yo. Pero bueno mira, te voy a decir un secreto, es algo muy práctico pero realmente funciona.  La verdad, la verdad es que los ciclistas no usamos ropa interior cuando hacemos deporte, además de la incomodidad pues las bacterias y la transpiración, además estos ya vienen bien diseñados para el deporte, así que yo te recomiendo hermosa, pues no usar ropa interior cuando lo practiquemos, ya veras que es más cómodo.

- ¿En verdad? ¿Pero cómo es así? Peor aún!! se me va a ver todo si no me pongo braguitas

- Bueno tal vez ahorita con esas mallitas, lo que te conviene es no ponerte braguitas sino algo más pequeñito, no sé una tanguita o un hilo, de preferencia blanco para que no se vea. ¿No sé si tengas algo como eso y quieras ponertelo? Yo sé de muchas chicas ciclistas que no usan ropa interior y otras la verdad usan algo muy pero muy pequeño.

- Hummmm… pues no sé, la verdad si me causa como un poco de pena eso de que se me vea algo 

- No tienes porque tener pena, todos los ciclistas profesionales y los principiantes así lo hacen, ahora si te da pena que vean tu cuerpo, no tienes porque preocuparte, aquí solo estoy yo, y cualquier cosa que pase se queda entre nosotros.

- Esta bien, si tengo ropa pequeña, en ese cajón puede ver y me dice lo que es mejor

- Perfecto corazón, yo te ayudo a escoger algo que sea apropiado tu confia en mi. 

- Sip, esta bien, confio en usted.

Me escogió una pequeña tanguita blanca con algo de encaje, así como las mallitas y una blusa blanca para combinar el conjunto, los colocó sobre la cama y se salió para darme tiempo para que me cambiara, y así lo hice, me cambié y me puse la ropa que Víctor había escogido para mi entrenamiento. Al estar lista salí de mi cuarto y víctor estaba en la sala esperándome.

Salí de mi habitación, me veía guapísima, con mi cabello suelto y la tela adherida a mi cuerpo me hacía lucir realmente como una atleta profesional. Víctor no dejaba de mirarme, creo que no tenía la menor idea de que su pequeña vecina tenía un cuerpo tan atractivo y espectacular. 

- ¿Estás lista Marianita?

- Sip, pero la verdad espero que no pasen muchas personas, porque creo que se me nota todo, me siento como si estuviera desnuda.

- Bueno señorita, no pretendo hacerte sentir incomoda, y tienes mi palabra de que en todo tiempo voy a respetarte, a pesar de que pienso que el cuerpo humano es hermoso. ¿sabes? En las competencias profesionales los ciclistas deben sacrificar mucho, por ejemplo, cambiarse frente a todos, sudar y transparentar algunas de sus partes, u orinar y no paran a hacerlo mientras están en la competencia, orinan mientras aún van montados en la bicicleta para no perder tiempo. Solo es comentario, sé que no nos estamos preparando para una competencia de alto rendimiento, pero me pareció un dato curioso.

- ¡Guau! creo que yo no podría dedicarme a eso. Jejejeje se me hace algo sucio eso.

- Si pero en verdad hacen eso, es más si quieres buscamos eso en internet y verás que no te miento.

- Sip, me parece bien, sirve que esperamos a que pase menos gente

- Mientras hacemos calentamiento dentro de tu casa, así te sentirás más segura.

- Me parece buena idea

Victor le puso una cadena a su bicicleta y metió la otra a la casa. Una vez dentro, comenzamos a hacer ejercicios de calentamiento, para mi no eran ajenas esas prácticas, pues me era común estar involucrada en todo tipo de ejercicios de calentamiento para el atletismo y la natación. Los ejercicios de calentamiento realmente me hicieron sudar pero pues es lo normal. Lo siguiente que hizo Víctor fue encender la computadora para que viéramos lo que me decía de prácticamente cambiarse frente al público y hacer pipi en la bici y efectivamente así pasa.

- Ves Marianita, te dije que eso pasaba, claro ellos ya son profesionales y se tienen que ver en esas necesidades, pero nosotros mientras no lleguemos a eso no habrá que tener eso problemas.

- Sip, que bueno porque me parece muy loco hacer eso pero bueno

- Pero bueno, ahora hay que practicar un poco el equilibrio, o no quedras que todos vean que ni siquiera sabes subirte a la bici.

- Nop, no claro que no, vamos a practicar

- Mira, trata de subirte a la bici, mientras yo la detengo para que veas que no es muy complicado.

- okis, voy a tratar pero no me suelte porque me voy a caer

- No te preocupes bonita, confia en mi, no te voy a soltar, además aquí dentro ni avanzar se puede, lo que quiero ahorita es que te subas y trates de equilibrarte, es más fácil en movimiento pero aquí podemos intentarlo un rato antes de salir.

- Pero no me suelte por favor

Me subí y trate de equilibrarse mientras Víctor me ayudaba a sostenerme pero era complicado mantener el equilibrio y Victor lo notaba y me dijo: 

- ¿Es más complicado que lo que pensaste verdad?

- Sip, no es fácil

- Mira hermosa, si te ayudo a entrenar debes prometer hacerme caso en todo lo que te diga, la idea es que aprendas lo mejor posible.

- Sip, claro que sí, pero ayúdeme, agarreme bien de las piernas o de mis caderas para no caerme porque puedo perder el equilibrio, me alegra mucho que me quiera ayudar.

- Mira esto es como un juego y el juego consiste en que va a ser un secreto, no le cuentes nada a tus papás.

- Pero tengo que decirles para que lleven a los entrenamientos.

- Marianita, eso está bien, que te den el permiso para eso está bien, pero ese no es el secreto, el secreto es lo que vamos a hacer dentro de las prácticas y entrenamientos

- ¿cómo es eso?

- Vamos a practicar mucho y hacer algunos ejercicios que a las mamás no les gusta que hagan sus hijas

- ¿Pues qué tienen de malo?

- No, no tienen nada de malo, es solo que los mayores piensan que las chicas de tu edad no deben hacerlo, pero vas a ver que es muy divertido y te va a gustar mucho.

- Bueno, si usted lo dice, pues hagámoslo, ¿que tenemos que hacer? ¿de qué se trata?.

- Ya vas a ver, tu solo ponte a entrenar y yo te voy agarrando aquí atrás en el asiento y tu cintura para que no te caigas así empezamos, no me lo tomes a mal pero tengo que agarrarte bien para que no te caigas, venga súbete de nuevo.

Yo obedecí al instante solo que esta vez Víctor casi me abrazaba y llevaba su mano en el asiento y en el manubrio, sentí que casi me sentaba en su mano pero bueno era para que no me cayera, estaba muy pegado a mi, sus brazos velludos me rozaban, los sentía sobre mi suave piel y me hacía un poquito de cosquillas, podía sentir su calor. Y él sentía lo mismo de mi, en un momento me tomó de las mis caderas y apretó muy fuerte para que mantuviera el equilibrio.

- Tienes una piel muy delicada y suave, se siente un calorcito bien rico.

- Muchas gracias, también usted, me hace cosquillas con sus vellitos.

Así estuvimos un buen rato dentro de la casa dando vueltas en la sala, yo me divertía muy bien y creo que tambien Víctor.

- ¿Qué tal Marianita, qué sentiste, te gustó?

- Sip!! fue divertido, nunca me había tocado andar así, pero me gustó mucho y sentí muchas cosquillas, hagámoslo otra vez

- Si, hermosa, claro que sí princesita, recién empezamos y tenemos toda la tarde o antes de que tus papás lleguen.

- Sip, si quiero me encanta este juego y estar practicando así nunca me había dicho “Princesita” y está bien, me gusta que me lo diga

Seguimo con las prácticas y yo hacía todo lo que podía mientras Víctor aprovechaba para tocarme todo el tiempo, ya directamente y sin tapujos acariciaba mis muslos de arriba hacia abajo y todo mi cuerpo mientras pasaba muy cerca su boca de mi rostro, mis labios y después hasta por el cuello, mis muslos y por donde más podía, claro que en todo momento siempre fue agarrando del asiento y tocando mis caderas y parte de mis pompis. Como era de esperarse, todas estas caricias y toqueteos hicieron un efecto en mí, me sentí completamente excitada y sentí una humedad y calor en mi entrepierna y claro que Víctor lo notó.

- Este tipo de ejercicios si que son pesados, verdad hermosa, ahora si que estamos sudando, ya veo que tu también empezaste a sudar nena.

- Sip, ya me estoy cansando pero podemos descansar o seguir si usted quiere no tengo problema.

- Yo creo que lo mejor es descansar un rato y buscar cómo refrescarnos porque estamos sudando mucho, mira mi mano también ya se mojo de tu sudor hermosa.

- Ay!! que pena, lo siento mucho Víctor, no era mi intención hacer eso, lo siento.

- No te preocupes hermosa, es normal eso pasa muy seguido, lo importante ahora sería ver que no se te transparente más por lo mojado, déjame ver.

Víctor me tomó de la mano y me bajé de la bicicleta, me giró y para poder ver mis pompis, estuvo mirándome un poco y luego dijo.

- Si, tal como lo pensé, si se te transparenta mucho, este material de tus mallas no es el mejor para este deporte y menos el color blanco corazón, hay que tener cuidado, lo bueno es que no estamos en la calle y aquí entre nosotros pues no hay problema. Yo tambien estoy sudando pero no se me nota nada.

- Bueno, pero la ropa que usted usa es especial para esto

Me giré para poder verlo y si en efecto no se le notaba nada, pero si pude ver como se notaba un enorme bulto en su entrepierna que parecía que rompía la ropa, algo se quería salir de ahí.

- Pero qué le pasó, mire nada más, eso sí se nota

- jejeje no es nada hermosa, es la situación, así se pone por estar ayudándote a practicar, lo mismo te pasa a ti, pero es normal no te preocupes

- ¿Cómo que lo mismo me pasa? ¿Yo no….?

- Claro que te pasa igual solo que no se te nota tanto pero no creas que no ví como estas mojada de tu entrepierna amor, y claro es por el toqueteo que hemos tenido en la práctica.

Yo me sonroje mucho y estaba muy apenada por eso y trataba de girarme pero Víctor me sostuvo de los hombros y me dijo:

- Te repito hermosa, no te preocupes es algo normal que a todos les pasa, lo mío es por culpa tuya y lo tuyo es culpa mía, además rápido se pasa esto no te preocupes.

- Lo siento mucho.

- Pero rápido se quita esto, con una baño de agua fría se calma todo

- ¿En verdad?

- Si, bueno no tan fría, si no estas acostumbrada, te puedes enfermar pero lo más fría que puedas soportar esta bien. ¿Quieres que nos demos un baño?

- Pero ¿cómo? ¿En verdad se quita esto así?

- Si, lo importante es remojarse un poco y refrescarse, vamos a tu cuarto

- Pues… Sip, vamos antes de que lleguen mis papás

Cuando dije eso, parece que le brillaron los ojos a Víctor, llegamos a mi habitación, yo me quedé de pie sin hacer nada mientras Víctor rápidamente se quitó la playera, tal cual quedó desnudo del torso, yo solo alcancé a taparme los ojos y me giré. Él se acercó a mi muy tranquilamente y me tomó por atrás para quitarme las manos de los ojos.

- Ay hermosa, ¿no me digas que nunca has visto a un hombre desnudo?

- Así es, nunca!!

- No es nada del otro mundo, mira hermosa girate y ve y toca lo que gustes, con confianza, yo te ayudo a desvestir. No te preocupes 

Mi mirada se dirigió a su entrepierna y de ahí no la quité, jamás había visto a un hombre semidesnudo y me llamaba mucho la atención ese bulto que se movía dentro del short ajustado como si tuviera voluntad propia, yo seguía contemplando mientras Víctor me quitaba la blusa y solo me quedaba con el top, tenía mucha curiosidad de verlo, mis amigas habían platicado cosas así pero hasta ese momento no lo había experimentado situación alguna, cuando estaba por bajarme las mallas le dije:

- Espere, quiero decirle algo

- Dime con confianza, dime amor

- Quiero que sepa que aun soy virgen, no he tenido experiencia en estas cosas y la verdad no me quiero equivocar o arrepentir después.

- Mira corazón, no tienes porque arrepentirte de nada, una cosa te puedo asegurar, no vamos hacer nada de lo que tú no quieras que hagamos, si quieres que te haga feliz, lo hacemos y lo podemos hacer de muchas formas y todo sin que pierdas tu virginidad. Me has dicho que nunca has visto a un hombre desnudo, y supongo que mucho menos has tocado un pene, pues yo te puedo instruir y así tendrías ya el conocimiento y la experiencia. Son las cosas que te digo que las mamás se enojas si sus hijas las hacen, no tiene nada de malo, tú dime qué hacemos hermosa.

Me quedé pensando un rato pero seguíamos de pie los dos semidesnudos, y le dije mirando hacia el piso y tímidamente: 

- Está bien, creo que usted sabe más de esto que yo, por favor cuídeme mucho y tráteme muy bien,  con mucho cuidado por favor. 

- No te preocupes hermosa, yo te haré sentir cosas que muy pocos van a lograr. 

Se acercó a mi y solo me abrazó con un brazo, con la otra mano tocó mi rostro e hizo que lo viera y me besó muy tiernamente, fue mi primer beso pero fue realmente increíble, podía sentir sus labios y su respiración en mi rostro, se separó lentamente de mí y yo cerré los ojos. Me impactó. 

- Lo primero que vamos hacer es que veas un hombre desnudo con naturalidad. 

Diciendo eso se quitó completamente el short y tal cual lo dijo, no traía ropa interior, yo me giré para no verlo y me tape los ojos, él continuó con lo que estaba y cuando terminó me tomo de la mano para que lo viera y me dijo: 

- Mira princesa, cómo me has puesto, desde que estábamos practicando se me puso así, y así es la forma en la que se excitan los hombre. 

Me giro y me quito de la cara las manos, para que pudiera verlo completamente desnudo con su pene apuntando directamente a mi! Era algo increíble, realmente tenía un cuerpo marcado por el ejercicio, si que era fuerte y su pene enorme, no tengo forma de compararlo o describirlo pero sí que era enorme, grande y grueso. 

- Toca corazón, todo lo que quieras, anda amor, tócame. 

Solo me atreví a tocar sus músculos y sus pectorales y ya no quise más. Pero él me dijo:

- Bueno, ahora creo que te toca mostrarme lo que tienes guardado para mi. Me puse muy nerviosa y sonrojada, jamás en la vida nadie me ha visto desnuda y Víctor me pedía eso. Solo baje mis manos y mi mirada pero no dije nada. Es cierto que dicen que el que calla otorga y pues así fue. Víctor empezó a tocarme bajando sus manos por mi cuello para llegar a mis senos, siguió toda la costura del top, desde hasta atrás hacia adelante, haciendo pequeños movimientos con sus manos, pequeños círculos alrededor de mi top. 

- Son hermosos tus senos mi niña, son más duros de lo que pensé y tienen un tamaño perfecto, tienen una piel exquisita. 

Yo seguía sonrojada y nerviosa y Víctor seguía con su recorrido, tocando y acariciando mi abdomen y mi espalda, poco a poco iba bajando hasta llegar a la costura de mis mallitas rodeando toda mi cintura siguiendo las costuras para finalmente llegar a mis pompis, cubiertas apenas con una muy delgada y fina tela de las mallas. Me abrazó y me repego a él y empezó a masajear mis pompis, podía sentir su pene durísimo queriéndose enterrar en mi abdomen, pero él seguía concentrado en mis pompis, tocandome y acariciándolas muy fuerte.

- Tienes unas nalgas realmente hermosas, están durísimas corazón, se ve que el ejercicio que haces vale la pena. ¿Puedo seguir corazón? 

- Sip, no hay problema y hay que apresurarnos antes de que lleguen mis papás

- Claro que si, muchas gracias corazón, ven para acá.

Me tomó de la mano y me llevó a un costado de la cama, se acercó a mí y me quitó completamente mi top y mis mallitas, me pidió que me recostara en la cama y que mantuviera mis brazos hacia arriba como si me estuviera estirando, comenzó a besarme y a meter delicadamente su lengua en mi boca, es un experto, siguió besando mi cuello y fue bajando, me dijo: 

- No bajes para nada las manos, pase lo que pase, no las bajes, prometiste obedecerme en todo corazón.

Fue recorriendo todo mi cuerpo y besándome todo mi cuerpo aun sobre mi tanguita blanca, me besó lo que quiso, me recorrió de pies cabeza y pudo besar hasta mis rodillas para luego ir subiendo por mis piernas y con sus manos ir bajado mi pequeña prenda, que para ese momento se encontraba ya muy empapada, tuve que ayudarle un poco y me levanté para quitarme la pequeña prenda, cuando logró tenerla en sus manos la olió profundamente, dío un suspiro y nuevamente recorriendo mi piel poco a poco, hasta lograr llegar a dónde él quería, yo sentía que me derretía, mis piernas me temblaban como si me fuera desmayar y eso era simplemente por las caricias de sus besos y la situación, sentía un calor inmenso en todo mi ser y más en mi parte intima. Se detuvo por un momento a contemplar el manjar que estaba a punto de comerse, yo ya estaba completamente desnuda seguía con las manos arriba, Víctor disfrutaba de tenerme así y me dijo: 

- Eres un manjar de Dioses princesita, eres aun virgen, nuevecita, sin estrenar, lo tienes bien lindo, bien rasuradito, bien depilado, y estás escurriendo cantidades de líquido, voy a empezar Princesita. 

Se acomodó, me separó muy bien las piernas, se acercó a mi pubis lo más que pudo y se agarró de mis pompis con sus dos manos para poder chuparme más profundo, metía su lengua y me mordisqueaba mis labios vaginales, movía su cabeza, metía y sacaba su lengua, me lamió todo, era como un dulce para él. Yo sentía derretirme, quería gritar del placer que sentía, quería empujarlo, pero no podía bajar las manos, a veces sentía que me quedaba sin aire, era increíble tanto placer dado por su boca. Víctor seguía bien agarrado de mí, no pude más y bajé las manos, pero no con la intención de empujarlo o aventarlo, sino lo presioné más contra mí, quería que llegara más adentro, ¡¡¡quería que me traspasara con su lengua!!! Creo que se estaba ahogado o no lo dejaba respirar de la presión que le hacía de su cabeza hacía mi pubis, me soltó y me regaño por bajar las manos, inmediatamente las volví a subir y Víctor me giró, quedé de espaldas a él, boca abajo aun con las manos hacía arriba, nuevamente se detuvo a contemplarme, me acarició las pompis, me las besó y lamió una por una lentamente, me tocaba muy delicada y cariñosamente. 

- tienes unas nalgas increíbles Marianita, estás muy bien formadas, realmente eres un manjar.

Agarró una de mis almohadas y la colocó debajo de mi, en mi vientre, quedé ligeramente empinada, me separó un poco las pompis y volvió a lo suyo, debido a la posición en la que me encontraba Víctor fácilmente podía recorrer toda mi vagina con su lengua, y así lo hizo, me chupó y lamió toda mi entrepierna hasta mi anito, mordisqueó con mayor facilidad mis labios vginales hasta que no pude más y sentí que explote de placer, sentí hacerme pipi y derramé muchos líquidos sobre la almohada, no sé de dónde salió tanto de mi vagina, y quedé exhausta recostada, sin fuerzas, Víctor lo notó inmediatamente porque mi cuerpo se desvaneció completamente ante él. Se quedó contemplándome en la posición que me encontraba, recostada en la cama y escurriendo, me dijo: 

- Tienes una entradita bien bonita, esos labios están hermosos, bien cerrados y bien infladitos, vamos a disfrutar mucho los dos. Apuesto a que va a costar trabajo entrar ahí por lo estrecha y apretada que estas, estas nuevecita amor, pero ya estas bien lubricada y lo vamos a lograr, lo vamos a disfrutar juntos mi princesita pero hay que tener mucho cuidado ya que como eres virgen te puedo lastimar si eres muy estrecha, lo voy a intentar pero amor, me dices si te duele para detenerme y lo intentamos en otra ocasión hermosa. Prepárate que aquí voy.

Me giró y quedé boca arriba, Victor se acomodo entre mis piernas y me las abrió lo más que se pudo, colocó mi tobillo derecho en su hombro y con su mano agarró y trató de meter su miembro en mi, lo intentó varias veces y aunque estaba muy mojada su miembro solo resbalaba. Podía sentir como la gruesa punta alcanzaba a entrar en mi un poco pero se resbalaba, pero cada vez que lo hacía sentía un placer intenso, no podía dejar de hacer pequeños suspiros y aguantarme las ganas de gritar de tanto placer que sentía en ese momento. 

Te lo dije hermosa, estas bien estrecha, casi entra la puntita pero luego luego se resbala, voy a seguir tratando princesita.

Sip, sip, por favor siga, siga un poco más!! ahhh!!! más!!!

Si te duele no te preocupes, solo dime y me detengo

Ok, esta bien, por ahora puede seguir.

En verdad trató y trató de introducirlo pero si me dolía, pero ala vez me causaba un gran placer, su miembro estaba muy grande y grueso, sobre todo la punta era más gruesa y grande que el tronco.

Mira princesa, solo que te entre la puntita y ya lo demás será más fácil, pero la tengo bien gruesa, así que va a tardar mucho, veo tu carita y es como de placer y luego es de dolor, no te dejes llevar por el placer, quiero cuidarte mucho y hasta que estés lista introduciré todo mi pene.

Estuvo un rato más tratando de meterse dentro de mi, pero no lo consiguió, yo trataba de soportar pero el placer y dolor se me combinaban en un momento. Dejó de intentarlo y volvió a chupar y succionarme con su boca, yo estaba ya súper excitada y mojada de su saliva y de los líquidos que salían de mi, mantenía las piernas bien abiertas y Víctor seguía mordisqueándome a su antojo y yo gemía de placer y me retorcía más y más, fue cuando en un momento que sentí un dolor de cabeza inmenso y un gran placer cuando Víctor metió con mucha delicadeza en mi vagina uno de sus dedos, comenzó a meter y saca su dedo de mi ser y hacer el movimiento como si me penetrara con su dedo, yo ya no podía más y quería gritar de placer, pero tenía que apagar mis ganas de gritar porque alguien de los vecinos podría escucharme, Víctor estuvo penetrandome con su dedo durante un buen rato, después de eso tuve una sensación en mi cuerpo que jamás olvidaré, me subió la temperatura muchísimo y sentí que volaba, mi cabeza explotaba y veía muchas estrellas, mi cuerpo se puso como roca, muy tenso y sentí como me hice pipi aún con el dedo de Víctor dentro de mí.

Me dejó descansar un poco sobre mi cama, unos minuto después me levanto y nos dirigimos Victor y yo completamente desnudos hacia el baño, me llevó de la mano directo a la regadera y comenzó a enjabonarme completamente todo mi cuerpo mientras yo trataba de enjabonarlo de igual manera.

Eres realmente hermosa, una pequeña Diosa amor, nos vamos a llevar muy bien de ahora en adelante. Tenemos que planear cómo hacerle para vernos a solas más seguido. Mientras date la vuelta que me tienes que calmar las ganas que traigo.

Me giró y quedé de espaldas a él, me inclinó un poco y yo recargue mis manos en la pared del baño, Víctor me tomó de las caderas y como estaba toda muy bien enjabonada, comenzó a pasar su enorme miembro por entre mis piernas, era increíble sentir eso meterse entre mis piernitas, yo lo podía ver cómo sobresalía por enfrente de mí, me seguía bombeando y bombeando, hasta que logró eyacular, casi sale disparado hacia mi rostro pero me logré quitar.

Terminamos de bañarnos y me prometió que pronto tendríamos una salida en bici para experimentar más cosas.  

Por Marians

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